Las inundaciones en Paraguay ya afectan a unas cinco mil familias, según informó la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN). De ese total, cerca de 3.000 debieron abandonar sus viviendas por el avance del agua, mientras los equipos de asistencia continúan con la atención a los damnificados.

El ministro de la SEN, Arsenio Zárate, precisó que alrededor de 1.300 familias permanecen en albergues temporales, unas 2.100 se alojaron en casas de familiares o vecinos y cerca de 950 continúan en sus hogares pese a las inundaciones. Las cifras corresponden a los departamentos de Itapúa, Misiones, Alto Paraná y Ñeembucú.
El Niño y el riesgo de nuevas crecidas
El fenómeno climático de El Niño forma parte del escenario de seguimiento de las lluvias en la región, debido a que puede favorecer períodos con precipitaciones superiores a los valores habituales. Las autoridades paraguayas toman como antecedente el episodio de 2018-2019, cuando el Estado asistió a más de 64 mil familias afectadas por las inundaciones.
En paralelo, Itaipú mantiene la vigilancia sobre el río Paraná y sus afluentes ante el pronóstico de nuevas precipitaciones. Según las previsiones del Servicio de Tecnología y Monitoreo Ambiental de Paraná (Simepar), algunos puntos de las cuencas monitoreadas podrían registrar acumulados de entre 300 y 350 milímetros hasta el 30 de octubre.
Las lluvias previstas en Paraguay y en las cuencas brasileñas podrían provocar nuevos aumentos en el caudal del Paraná y complicar la situación de las comunidades ribereñas. Por eso, los organismos mantienen el monitoreo de los cursos de agua y la coordinación de medidas preventivas.

