La posibilidad de que el papa León XIV visite Argentina durante noviembre comenzó a tomar fuerza en los últimos días. Aunque el Vaticano todavía no emitió un anuncio oficial, distintas versiones dentro de la Santa Sede señalan que el Pontífice prepara una gira por América Latina durante las primeras dos semanas de ese mes.
Según trascendió, el itinerario contemplaría una estadía de diez días en Perú, tres en Argentina y un día y medio en Uruguay. De concretarse, se trataría de uno de los viajes internacionales más relevantes del nuevo pontificado y de una visita especialmente esperada por los fieles argentinos.
Las versiones cobraron impulso a partir de declaraciones de Santiago Olivera, obispo castrense argentino, quien actualmente se encuentra en Roma. En diálogo con el diario La Nación, confirmó que tuvo la oportunidad de saludar al Papa este miércoles tras la audiencia general.
Olivera participó del encuentro acompañado por una delegación de veinte militares argentinos que integran la misión de paz de la ONU en Chipre. También estuvieron presentes Germán Zarralanga, agregado militar en Italia; el teniente coronel Pérez Marignac; el monseñor Gustavo Acuña y el padre Sergio Fernández.
Durante ese breve contacto, el obispo transmitió al Pontífice el deseo de muchos argentinos de recibirlo en el país. Según relató, León XIV respondió con cordialidad y dejó abierta la posibilidad de una futura visita.
“Fue un saludo breve pero cargado de simbolismo”, explicó Olivera. Además, recordó que al plantearle las expectativas de los fieles argentinos, el Papa contestó con una frase breve que despertó múltiples interpretaciones: “Veremos”.
Para el obispo castrense, el intercambio tuvo un valor especial. Olivera ya había coordinado encuentros similares en oportunidades anteriores, tanto con Francisco como con León XIV. Por eso consideró que la conversación representó una señal significativa de cercanía institucional.
Mientras tanto, la expectativa continúa creciendo tanto en Argentina como en otros países de la región. Sin embargo, la confirmación definitiva dependerá de una comunicación oficial de la Santa Sede, que por el momento mantiene reserva sobre la agenda internacional del Pontífice para los próximos meses.

