Donald Trump afirmó que la relación de Estados Unidos con China es “extremadamente buena”, luego de mantener una llamada con Xi Jinping. El mandatario estadounidense utilizó sus canales oficiales para destacar la sintonía actual entre ambas potencias y la importancia de sostener este vínculo en el tiempo.
“La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y los dos estamos conscientes de lo importante que es que se mantenga así“, escribió este miércoles Trump en su plataforma Truth Social. Durante el intercambio, los líderes abordaron una agenda cargada de temas críticos para las dos principales economías mundiales.

Compromisos comerciales y visita oficial
Según precisó Trump, los mandatarios trataron asuntos que incluyen el comercio internacional, temas militares y una futura visita del presidente estadounidense a China en abril, la cual aseguró esperar “con mucho interés”. La conversación también profundizó en la compra de petróleo y gas por parte del gigante asiático a Estados Unidos.
En términos agrícolas, Trump detalló avances significativos. Según el mandatario, se discutió “el aumento de la cuota de soja a 20 millones de toneladas para la temporada actual (¡se han comprometido a 25 millones de toneladas para la próxima temporada!)”. También se mencionaron las entregas de motores de avión entre otros temas calificados como positivos.
Trump y Xi Jinping: respeto mutuo y advertencias diplomáticas
Por su parte, Xi Jinping subrayó la necesidad de encontrar canales de diálogo estables. Según medios chinos, el presidente asiático le dijo a Trump que las diferencias en sus relaciones bilaterales pueden resolverse con “respeto mutuo”, buscando establecer una hoja de ruta compartida para el futuro cercano.
“Abordando las diferencias una a una y fomentando continuamente la confianza mutua, podemos forjar un camino adecuado para que ambos países se lleven bien”, afirmó Xi, según informó la cadena estatal CCTV. El líder chino abogó por hacer de este periodo un tiempo de coexistencia pacífica y cooperación beneficiosa para las dos naciones.
“Hagamos de 2026 un año en el que China y Estados Unidos, como dos grandes Estados, avancen hacia el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa para todos”, añadió Xi durante la comunicación. Esta declaración marca una postura de apertura diplomática ante los desafíos globales actuales.
Sin embargo, no todo fue consenso durante la extensa charla. El presidente chino aprovechó la instancia para marcar una línea roja en la política exterior de Washington, advirtiéndole a Trump que debe “actuar con cautela” en relación a la venta de armas a Taiwán, un punto histórico de fricción en la relación bilateral.

