El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó nuevas advertencias contra Irán y aseguró que el régimen de Teherán deberá aceptar un acuerdo con Washington o afrontar graves consecuencias. Las declaraciones fueron realizadas antes de partir hacia China para mantener una reunión con el mandatario chino, Xi Jinping.
Durante un contacto con la prensa en las afueras de la Casa Blanca, Trump sostuvo que Estados Unidos tiene la situación “bajo control” y afirmó que logrará sus objetivos “de una manera u otra”. Además, remarcó que preferiría resolver el conflicto por la vía diplomática, aunque dejó en claro que no descarta otras alternativas si las negociaciones fracasan.
El mandatario endureció aún más el tono al advertir que Irán “hará lo correcto o terminaremos el trabajo”. Luego agregó que, si no hay acuerdo, el régimen iraní podría ser “diezmado”. Sus palabras se dieron en medio de la creciente tensión en Medio Oriente tras los recientes enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Trump también minimizó la necesidad de apoyo internacional para enfrentar el conflicto. En ese sentido, aseguró que no necesita ayuda de China ni de la OTAN para presionar a Teherán, aunque reconoció la importancia estratégica del vínculo con Beijing. “Tenemos muchas cosas que discutir”, afirmó sobre el encuentro con Xi Jinping, aunque relativizó el peso del tema iraní en la agenda bilateral.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo una de las principales preocupaciones para Washington. Estados Unidos considera inaceptable que Irán limite el tránsito marítimo en una de las rutas comerciales más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural.
Antes de viajar a Beijing, Trump también se refirió a la guerra entre Rusia y Ucrania y aseguró que un posible acuerdo de paz “está muy cerca”. Además, sorprendió al hablar sobre Venezuela y sostuvo que todos los presos políticos del país serán liberados en el marco de una transición política impulsada tras la caída del régimen de Nicolás Maduro.
Las declaraciones del mandatario republicano se producen en un escenario internacional marcado por múltiples focos de conflicto y negociaciones sensibles. Mientras Washington mantiene conversaciones con Teherán, también busca reforzar su posicionamiento global frente a China, Medio Oriente y la guerra en Europa del Este.

