Ucrania decretó el estado de emergencia energética debido al impacto de los ataques rusos contra instalaciones de energía en distintas regiones del país. El ministro de Energía y primer viceprimer ministro, Denys Shmyhal, comunicó la medida y señaló la necesidad de actuar con rapidez para estabilizar el sistema eléctrico en áreas críticas, especialmente en la ciudad de Kiev.
Shmyhal sostuvo que la prioridad consiste en coordinar el trabajo entre las agencias estatales para restablecer la provisión y evitar mayores daños. “Nuestra tarea es trabajar de forma coordinada y eficaz para estabilizar la situación del sistema energético lo antes posible, en particular en la ciudad de Kiev”, escribió en Telegram. En paralelo, el gobierno habilitó el acceso nocturno a refugios de calefacción de emergencia, incluso durante el toque de queda, con el objetivo de garantizar resguardo a la población ante las bajas temperaturas.
A raíz de la medida, el gobierno ucraniano instruyó a los organismos competentes para acelerar los procedimientos de conexión de equipos de energía de reserva a la red eléctrica nacional. Además, ordenó redistribuir esos equipos entre las regiones del país según el nivel de necesidad, con el fin de priorizar hospitales, servicios públicos esenciales y zonas con altísima demanda residencial.
Por otra parte, las autoridades solicitaron a empresas estatales como Ferrocarriles Ucranianos y el operador de gas Naftogaz aumentar las importaciones de energía eléctrica hasta al menos el 50% de su consumo total. Esa decisión busca sostener el funcionamiento del transporte, las industrias estratégicas y los servicios básicos mientras continúe la emergencia.
El presidente Volodymyr Zelensky advirtió durante la semana que Kiev, Odesa y la región central de Dnipropetrovsk enfrentan el escenario más complejo desde el punto de vista energético. Mientras tanto, el gobierno analiza nuevas medidas para garantizar suministro, proteger la infraestructura y reducir el impacto humanitario del invierno.

