La concentración se produjo en medio de la crisis de Ueno Bank, luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) resolviera iniciar el procedimiento de resolución de la entidad. La medida respondió a una caída crítica de su índice de solvencia, que quedó por debajo del 50% del mínimo exigido por la normativa.
En ese escenario, los manifestantes reclamaron que las autoridades garanticen la devolución de los depósitos y definan mecanismos concretos para que los clientes recuperen sus ahorros. La preocupación se extendió entre los usuarios de la entidad, que quedaron afectados por la suspensión de sus operaciones y el congelamiento de los fondos.
Ante la situación, el Banco Central informó que los ahorristas recibirán un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes con recursos del Fondo de Garantía de Depósitos. Quienes tengan saldos superiores cobrarán el resto de acuerdo con un calendario que deberá comunicar el organismo.
La crisis también generó repercusiones en el ámbito político e institucional paraguayo. Entre las consecuencias inmediatas figuraron la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, y las investigaciones judiciales sobre directivos de la entidad financiera.
Mientras avanzan las medidas oficiales para atender a los depositantes, las movilizaciones en Asunción reflejan la preocupación de los ciudadanos por el destino de sus ahorros y la respuesta de las autoridades frente a una de las mayores crisis financieras recientes del país.

