El fiscal Raúl Garzón volvió a llamar a indagatoria a Claudio Barrelier en el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. El acusado se presentó este mediodía en la Fiscalía junto a su abogado defensor.
Durante la audiencia, Barrelier negó haber participado en el crimen. Sin embargo, decidió abstenerse de responder preguntas cuando fue consultado sobre su presunta intervención en el hecho.
Hasta ahora, el acusado estaba imputado como presunto autor material de homicidio agravado por cometerse en un contexto de violencia de género. En tanto, la Fiscalía agravó la carátula y ahora lo acusa por el delito de “homicidio triplemente calificado”.
Por su parte, Fassetta y Andreani permanecen detenidos y están señalados por el delito de encubrimiento. Asimismo, se espera que ambos concurran a indagatoria durante la mañana de este miércoles 17 de junio.
La investigación sostiene que cada uno habría cumplido un rol específico en el caso. En este sentido, la Fiscalía considera que Barrelier no habría actuado solo en el crimen.
La causa avanza con nuevas imputaciones
De acuerdo con la causa, Fassetta mantenía una amistad con el principal acusado desde hacía diez meses. Ambos se habrían conocido en el ambiente futbolero por su simpatía hacia el club Instituto y residían en el mismo domicilio del barrio Cofico, donde presuntamente ocurrió el asesinato.

Además, los investigadores señalan que Andreani, expareja de Barrelier, le habría prestado su automóvil para trasladar el cuerpo de Agostina Vega hasta un descampado. La mujer también habría lavado el vehículo y una de las principales pruebas en su contra son videos que los muestran juntos después del femicidio.
Para el fiscal Garzón, la joven ingresó a una vivienda de barrio Cofico el 23 de mayo. Entre esa noche y la madrugada siguiente, habría sido abusada y asesinada por asfixia.
La reconstrucción judicial indica que, tras el crimen, Barrelier habría conservado el cuerpo durante varias horas. Luego, el lunes por la mañana, habría cargado los restos en el auto de Andreani y los trasladó hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde los enterró para ocultar pruebas.

