La investigación por el doble homicidio de Sergio Schulz y Griselda Gritzmacher registró un nuevo avance: al menos dos cascos de motocicleta vinculados al principal sospechoso —que ya está detenido— dieron positivo en las pruebas de luminol. Los elementos habrían sido utilizados o manipulados por el implicado durante la noche en que ocurrió el crimen, por lo que ahora serán parte de los estudios periciales para determinar el origen de los rastros detectados.

En las próximas horas está previsto realizar el mismo procedimiento sobre la motocicleta que Marcelo Enrique I. (40) utilizaba habitualmente para trabajar con la aplicación DiDi Moto en la zona de Oberá. El resultado de esas pericias podría aportar nuevos elementos para reconstruir los movimientos del sospechoso durante la noche del miércoles 28 de octubre.
En paralelo, fuentes vinculadas a la investigación señalaron que los análisis de geolocalización realizados por la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) detectaron que el sospechoso permaneció desconectado de la aplicación durante la franja horaria en la que se presume que ocurrió el doble homicidio. Además, el seguimiento de los dispositivos habría permitido establecer que los teléfonos celulares de las víctimas fueron apagados en el centro de Oberá, un dato que también forma parte de las líneas de investigación.
Para esta semana, la Saic tiene previsto analizar el contenido de cuatro celulares, uno de ellos pertenece al principal sospechoso detenido.
Cabe recordar que Marcelo Enrique I. realizaba habitualmente viajes en motocicleta mediante la aplicación DiDi Moto, una actividad por la que era conocido por numerosos usuarios de Oberá. Tras difundirse su detención, varios vecinos lo reconocieron en redes sociales y aportaron referencias sobre su actividad y sus movimientos habituales.
Tal como explicó el juez de Instrucción Nº 1 de Oberá, Diego Lafata, en diálogo con El Periodista por Canal Doce, el análisis de cámaras de seguridad, testimonios y el seguimiento de una motocicleta fueron elementos importantes para reconstruir los desplazamientos previos al doble crimen. Los investigadores también examinaron la relación comercial que el detenido mantenía con las víctimas, quienes se dedicaban a la venta financiada de electrodomésticos.
“El homicidio habría buscado ocultar otro delito: un hecho de estafa”
Al referirse a la hipótesis que orientó la detención, el juez Lafata explicó que existen elementos que apuntan a un conflicto económico, aunque también planteó la posibilidad de que detrás del doble homicidio se intentara ocultar otro delito.
“Tenemos pruebas que nos indican que habría un móvil económico detrás de esto y fue lo que nos llevó a la detención. Una deuda puntualmente que estos comerciantes pretendían cobrar a un acreedor. En verdad, más bien que una deuda, me parece que lo que se podría estar queriendo ocultar era otro delito: un hecho de estafa, que obviamente la víctima del hecho de estafa sería también la víctima del homicidio”, sostuvo Lafata.
El magistrado también remarcó que la detención representa un avance, pero que la investigación continúa con pericias genéticas, análisis de dispositivos electrónicos y otras medidas destinadas a esclarecer las circunstancias del ataque y determinar todas las responsabilidades.
La Policía detalló cómo avanzó la investigación en Oberá
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes en Oberá, las autoridades policiales y judiciales brindaron detalles sobre el trabajo investigativo que permitió identificar y detener al principal sospechoso. Según explicaron, desde el inicio se reforzaron los equipos de la Unidad Regional II con personal especializado de la Dirección Homicidios, Policía Científica y otras dependencias, en coordinación con la Justicia.

En ese marco, más de 50 efectivos participaron de rastrillajes, allanamientos y entrevistas a testigos. El análisis de cámaras de seguridad particulares y de una estación de servicio ubicada en el kilómetro 8 permitió reconstruir movimientos previos al crimen y detectar una motocicleta que resultó clave para orientar las pesquisas. A esto se sumaron testimonios que permitieron establecer que el detenido mantenía una relación comercial con las víctimas, dedicadas a la venta financiada de electrodomésticos.
Las autoridades también confirmaron que el sospechoso registra 13 denuncias anteriores, principalmente por presuntas estafas y otros delitos contra la propiedad. Además, aclararon que nunca integró la Policía de Misiones, aunque años atrás se había presentado a rendir el examen de ingreso a la institución, sin que su incorporación prosperara.
Por otra parte, continúa el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados a través de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), mientras los investigadores buscan localizar los teléfonos celulares de las víctimas. También se realizan estudios sobre registros de antenas de telefonía móvil y otras pericias para reconstruir desplazamientos y reunir nuevos elementos que permitan esclarecer el doble homicidio.

