Momentos de extrema tensión se vivieron cerca de las 22:00 del martes en Oberá, cuando una mujer ingresó desesperada a la guardia de la División Comando Radioeléctrico Norte con su hijo de 11 meses, quien presentaba fiebre, convulsiones y había perdido el conocimiento.
De inmediato, los policías iniciaron maniobras de asistencia para estabilizar al bebé y, en simultáneo, activaron el protocolo de emergencia. A través del CIO 911, se organizó un corredor seguro, con despeje de cruces y control del tránsito en distintas calles y avenidas, para garantizar el traslado sin demoras del móvil policial que llevaba al pequeño junto a su madre hacia el Hospital Samic.
Gracias a la rápida respuesta y al trabajo coordinado entre los efectivos en la calle y los operadores del 911, el bebé ingresó con signos vitales al sector de emergencias, donde quedó bajo atención médica junto a su madre.
Según informó el padre del bebé, ambos permanecen en observación en el Hospital Samic de Oberá. Además, señaló que los profesionales médicos le indicaron que el bebé logró estabilizarse y que, tras los estudios correspondientes, recibiría el alta médica durante la mañana.

