La construcción en Misiones comenzó a mostrar una leve recuperación durante los últimos meses, a partir del inicio de nuevos proyectos impulsados por el Gobierno provincial. El presidente de la Delegación Misiones de la Cámara Argentina de la Construcción, Oscar Marelli, destacó el rol de la Provincia para sostener la actividad y señaló que el sector busca recomponerse después de más de dos años de fuerte caída.
Según explicó Marelli en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones, el movimiento comenzó a registrarse principalmente a partir de obras que habían quedado sin financiamiento nacional y cuyos compromisos fueron asumidos posteriormente por la Provincia. Entre ellas mencionó los trabajos en Itaembé Guazú, donde comenzaron nuevamente algunas obras de viviendas.
“Estamos comenzando despacio en Itaembé Guazú, fundamentalmente con algunas viviendas que tenían financiamiento que luego, a través de un convenio, nació en Provincia, que fue dado de baja y la Provincia asumió los compromisos”, explicó.
El dirigente de la construcción sostuvo que esta reactivación todavía es incipiente, aunque anticipó expectativas favorables para los próximos meses. En ese sentido, mencionó la posibilidad de incrementar el nivel de actividad hacia fines de este año y durante 2027, a partir de nuevas inversiones y de la posibilidad de acceder a créditos internacionales.
Más de dos años de fuerte caída
Marelli recordó que la paralización del sector comenzó a profundizarse hacia agosto y septiembre de 2023, cuando empezaron los problemas con los pagos de obras financiadas a través de convenios nacionales. Durante 2024 y 2025, la actividad vinculada a esos proyectos prácticamente se detuvo.
En ese período, estimó que la reducción de las obras reales y de la actividad general del sector alcanzó entre un 80% y un 90%. Sin embargo, explicó que la pérdida de empleo no llegó al mismo nivel debido al esfuerzo de las empresas para sostener sus estructuras y mantener trabajadores a la espera de una eventual recuperación.
“Muchos aportes, mismas empresas, de mantener estructura, de mantener gente para volver a la actividad como ahora”, señaló. Además, indicó que el desarrollo de obras privadas e inmobiliarias también contribuyó a sostener parcialmente el empleo durante esos años.
Por eso, aunque todavía no existen números concretos sobre la magnitud de la recuperación, el sector valora especialmente el cambio de tendencia. “Lo positivo es la tendencia a recuperar la actividad”, remarcó Marelli.
La obra pública como motor de la economía
El titular de la Cámara Argentina de la Construcción en Misiones también destacó la importancia de la inversión en infraestructura para el desarrollo provincial, especialmente ante el repliegue del Gobierno nacional en el financiamiento de obras.
“El Gobierno nacional casi como que se retiró definitivamente de las inversiones en infraestructura”, sostuvo. Frente a ese escenario, resaltó que la Provincia continúa impulsando inversiones y proyectos propios para sostener la actividad.
Para Marelli, la infraestructura no solo genera movimiento dentro de la construcción, sino que también constituye una condición necesaria para el crecimiento de otros sectores. “No va a tener actividad económica si no tiene una infraestructura adecuada, si no hay caminos, si no hay escuelas, si no hay viviendas, si no hay líneas eléctricas”, planteó.

En esa línea, consideró que el esfuerzo provincial permite mantener en marcha una actividad que tiene un fuerte efecto multiplicador sobre la economía. Cada obra genera demanda de trabajadores, materiales, transporte y servicios, además de mejorar las condiciones para el desarrollo industrial y comercial.
Costos en aumento y desafíos para construir
Otro de los desafíos que enfrenta el sector está relacionado con el incremento de los costos. Marelli explicó que los materiales de construcción fueron acompañando la inflación y que los aumentos también están vinculados al combustible, el transporte y el costo de la mano de obra.
En el caso de las obras viales, señaló que el comportamiento del precio del petróleo y del asfalto constituye un factor adicional de presión sobre los presupuestos. “El material utilizado en la gran mayoría de las obras viales es el petróleo, es el asfalto”, explicó, y advirtió que las variaciones del precio del crudo terminan impactando en los costos finales.
A su vez, sostuvo que actualmente construir para vender resulta cada vez más complejo, debido a que el valor de venta por metro cuadrado se mantiene relativamente estable mientras los costos continúan aumentando. En ese contexto, consideró que en determinados casos puede resultar más conveniente adquirir una unidad usada que construir una nueva.
Expectativa por una recuperación gradual
Pese a las dificultades, desde el sector destacan que el inicio de nuevos proyectos representa una señal positiva después de un período prolongado de retracción.
Marelli sostuvo que recuperar los niveles de actividad anteriores a la paralización será difícil, pero valoró que el sector haya comenzado nuevamente a movilizarse. “No creo que lo logremos, pero lo positivo es la tendencia”, afirmó.
En ese escenario, la apuesta está puesta en que la inversión provincial y la participación del sector privado permitan ampliar progresivamente el volumen de obras. La expectativa es que ese movimiento se traduzca también en más empleo y en una mayor circulación de recursos dentro de la economía misionera.
“La construcción es un motorcito, siempre tracciona”, resumió Marelli, al destacar el impacto que una recuperación del sector puede generar sobre el conjunto de la actividad económica.

