Misiones busca acceder a US$ 300 millones para obras mientras refuerza la prevención ante un posible escenario de inundaciones y temporales. La estrategia fue parte central del encuentro que el gobernador Hugo Passalacqua mantuvo con intendentes en Ruiz de Montoya, donde también se analizó el impacto que podrían tener las lluvias intensas previstas para los próximos meses asociadas al fenómeno El Niño y la necesidad de sostener recursos para responder a emergencias climáticas.
Según explicó el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, la Provincia avanza en gestiones para obtener financiamiento internacional destinado a infraestructura, aunque remarcó que la concreción de esos créditos todavía depende de autorizaciones del Gobierno nacional.

“Aproximadamente 300 millones de dólares van a ser los fondos destinados a empréstitos”, señaló el funcionario en diálogo con medios locales. Sin embargo, aclaró que se trata de una previsión de financiamiento y no de recursos ya disponibles, ya que los desembolsos sólo podrían materializarse una vez completados los procesos de aprobación correspondientes.
La búsqueda de financiamiento forma parte de una estrategia que el Gobierno provincial considera clave para sostener la actividad económica en un contexto complejo para el comercio y la producción. En este sentido, Sartori sostuvo que la obra pública puede funcionar como un motor para mantener puestos de trabajo, movilizar empresas constructoras y generar circulación de recursos en distintas localidades.
“Esto nos va a permitir una solvencia económica o una distribución económica, porque inyectamos a través de la obra pública y esto genera fuentes de trabajo en toda la provincia”, afirmó.
El ministro vinculó esa política con la necesidad de amortiguar la desaceleración económica que suele registrarse durante la segunda mitad del año y que, en el caso de Misiones, se ve agravada por las asimetrías comerciales con Brasil y Paraguay.
En ese marco, también defendió la continuidad de los programas Ahora, al considerar que ayudan a sostener el consumo local. Sin embargo, advirtió que esas herramientas requieren complementarse con inversiones de mayor escala para generar un impacto más amplio sobre la economía provincial.
Viviendas, energía y salud entre las prioridades
Respecto del destino de los eventuales créditos, Sartori mencionó proyectos vinculados al mejoramiento edilicio, construcción de viviendas, Plan Techo, infraestructura energética, salud y otras iniciativas que vienen siendo trabajadas junto a los municipios.
La planificación se apoya en una agenda territorial que comenzó meses atrás y que tuvo uno de sus puntos centrales en la primera reunión realizada en Ruiz de Montoya durante mayo. A partir de ese trabajo, los intendentes y el gabinete provincial incorporaron demandas locales al proceso de elaboración presupuestaria y avanzaron en la identificación de obras prioritarias.
Aun así, el principal factor que condiciona la ejecución continúa siendo la autorización nacional requerida para acceder a los empréstitos internacionales.
Preocupación por el fenómeno de El Niño
Junto con las cuestiones económicas, la preocupación por los efectos de El Niño ocupó buena parte de las discusiones. El Gobierno provincial viene trabajando desde mayo en escenarios que contemplan lluvias abundantes, posibles crecidas de ríos y tormentas de fuerte intensidad.
De acuerdo con Sartori, las estimaciones con las que trabaja la Provincia contemplan precipitaciones que podrían acercarse a los 600 milímetros durante octubre, mientras que el período de inestabilidad podría extenderse durante noviembre y diciembre y continuar, aunque con menor intensidad, hasta marzo.
La atención está puesta especialmente en las lluvias que se registren en el sur de Brasil, debido a su influencia sobre el caudal del río Uruguay y, en consecuencia, sobre localidades ribereñas como El Soberbio, Panambí, Alba Posse y San Javier.
Para esas zonas se mantienen protocolos de monitoreo y eventuales evacuaciones. Además, la Provincia coordina acciones con la represa de Foz do Chapecó, desde donde reciben información anticipada sobre aperturas de compuertas. “Nos manifiestan 17 horas antes la apertura de las compuertas y de esto nosotros tenemos tiempo para poder evacuar, en el caso de que sea necesario”, explicó el funcionario.
Misiones despliega una red de contención frente al temporal
La preparación frente a posibles emergencias involucra al Ejército, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Policía de Misiones, cuerpos de bomberos, municipios y distintas áreas provinciales. Según detalló Sartori, durante los últimos meses se realizaron capacitaciones, coordinación de protocolos y acopio de elementos esenciales como chapas, colchones y frazadas para asistir rápidamente a familias afectadas por temporales o anegamientos.
Recordó además que las tormentas severas representan un desafío mayor por la escasa anticipación con la que suelen desarrollarse. En ese sentido, mencionó los daños recientes registrados en Puerto Esperanza, Pozo Azul, San Pedro, Fracrán y Eldorado, donde las ráfagas provocaron importantes afectaciones en viviendas e infraestructura.
“Podemos tener semejanzas al 2014, por eso realizamos un trabajo integrado”, expresó al referirse a las históricas inundaciones que afectaron la región y que hoy funcionan como referencia para la planificación preventiva.
El impacto del desfinanciamiento nacional en la asistencia
La preparación para un escenario climático complejo se desarrolla, además, bajo restricciones presupuestarias. Consultado sobre el apoyo por parte de Nación para afrontar posibles emergencias, Sartori aseguró que Misiones no recibió recursos extraordinarios destinados a reforzar los operativos de prevención y asistencia. “No hemos tenido ningún tipo de recursos”, afirmó.
De este modo, mientras la Provincia aguarda definiciones sobre los créditos internacionales para financiar infraestructura, los municipios avanzan en paralelo con los planes de contingencia frente a las lluvias y tormentas previstas para los próximos meses. Así, obra pública y gestión del riesgo climático se consolidan como los dos ejes que hoy marcan la agenda provincial.























