El ministro de Industria de Misiones, Federico Fachinello, explicó el alcance de la Resolución N.º 77/26, que establece un nuevo esquema para la radicación y habilitación de pequeñas industrias en la provincia. La normativa modifica las exigencias de la etapa inicial, incorpora la Declaración Jurada como parte del trámite y establece un plazo máximo de diez días hábiles para que la Dirección General de Industria verifique la documentación y emita la Disposición de Habilitación Industrial.
“Siempre buscamos acompañar y potenciar el trabajo que realizan todos los emprendedores y la industria de la provincia. Una de las cuestiones que venían solicitando era desburocratizar y agilizar la habilitación y la radicación de las industrias, además de facilitar el inicio de nuevas empresas”, señaló Fachinello.
El funcionario explicó que el esquema reemplaza parte de las exigencias técnicas iniciales por una Declaración Jurada y la documentación básica que exige la normativa. Desde ese momento, la Dirección General de Industria cuenta con un plazo máximo de diez días hábiles para verificar los requisitos y emitir la Disposición de Habilitación Industrial.

“Antes se perdía mucho tiempo en trámites para que una empresa o un emprendimiento pudiera empezar a producir. En algunos municipios primero se solicitaba la habilitación provincial y recién después se podía avanzar con la municipal; ahora, todo ese proceso queda resuelto en menos de diez días, cuando antes podía demorar entre tres y cuatro meses”, explicó el ministro.
Un nuevo esquema de control para las industrias
Fachinello señaló que la modificación no elimina las obligaciones que deben cumplir las empresas en materia de seguridad, higiene y protección ambiental. El cambio, concentra parte de la intervención estatal en una etapa posterior a la habilitación, con controles sobre el funcionamiento efectivo de los establecimientos.
“Damos vuelta, de alguna manera, hacia un Estado mucho más inteligente y cercano. No vamos a dejar de controlar nada; ahora, una parte importante queda en manos de la empresa, porque el Estado confía en la Declaración Jurada que firma el empresario”, sostuvo.

A partir de este mecanismo, las empresas pueden iniciar su actividad luego de completar la documentación requerida, mientras el Ministerio de Industria mantiene la facultad de verificar las condiciones declaradas. El nuevo régimen también establece una mayor presencia de la fiscalización posterior en planta.“Podemos ir en cualquier momento a controlar que lo que nos informan es correcto. La responsabilidad queda del lado del empresario y del profesional, mientras nosotros vamos a continuar con las revisiones”, precisó Fachinello.
El nuevo régimen también se aplicará a trámites que ya están en curso
La Resolución N.º 77/26 también alcanza a los expedientes de radicación o habilitación industrial que ya comenzaron y todavía esperan una resolución. De esta manera, esos procedimientos pueden adecuarse al esquema simplificado sin repetir las exigencias administrativas que la nueva normativa reduce.
El ministro explicó que el nuevo modelo apunta a facilitar tanto la instalación de nuevas industrias como el inicio de actividades productivas. En ese proceso, la declaración de las empresas adquiere un papel central, mientras el Estado concentra parte de sus recursos en verificar posteriormente el funcionamiento de los establecimientos.
“Lo que buscamos es confiar en que la empresa y el emprendimiento hacen las cosas bien. A partir de esa confianza, pueden comenzar la actividad y, posteriormente, el Estado controla las condiciones en las que funcionan”, afirmó Fachinello.
En cuanto al alcance inmediato de la medida, el titular de Industria indicó que unos 50 trámites pendientes ya recibieron el beneficio del nuevo régimen. La aplicación de este esquema marca así un cambio en la forma de gestionar las habilitaciones, con un procedimiento más ágil para las empresas y la continuidad de los controles sobre sus condiciones de funcionamiento.

