El programa Barrios Más Verdes inició una nueva etapa en la Plaza Gurises de Itaembé Guazú. La Municipalidad de Posadas realizó el lanzamiento de la edición 2026 con una nueva jornada de plantación comunitaria. La propuesta busca fortalecer la forestación urbana y el compromiso vecinal con el cuidado ambiental, en una ciudad que ya fue reconocida a nivel internacional.
Durante la actividad se plantaron alrededor de treinta árboles jóvenes de distintas especies, entre ellas lapachos, ingás, pindó, tecomas, paraísos chinos y frutales. La jornada contó con la participación activa de vecinos y niños del barrio, quienes asumieron el compromiso de cuidar los ejemplares plantados.
La iniciativa se convirtió en uno de los programas ambientales más representativos de la gestión municipal encabezada por Leonardo Stelatto. El año pasado, el proyecto fue distinguido durante la 24ª Conferencia Anual del Observatorio Internacional de la Democracia Participativa (OIDP), realizada en Córdoba.
Allí, Barrios Más Verdes obtuvo el noveno lugar en el ranking global de la Distinción OIDP 2025 “Buena Práctica en Participación Ciudadana”. Además, se convirtió en la iniciativa argentina mejor puntuada por el jurado internacional. “Es un logro importante para la ciudad de Posadas”, destacó Stelatto tras recibir el reconocimiento. El intendente remarcó además que el premio refleja “un trabajo en equipo entre cada uno de los ciudadanos y el equipo municipal”.
El jefe comunal también resaltó la mirada a futuro que tuvo el jurado internacional sobre el proyecto. “Ellos han evaluado cómo se ha desarrollado este programa y cómo va a evolucionar para el futuro. Esa es la mirada que tienen de la ciudad de Posadas y de toda la provincia de Misiones”, expresó.
La distinción internacional valoró especialmente el impacto ambiental alcanzado por el programa. Según se informó, la plantación estratégica de más de 8.000 árboles permitió reducir focos de calor urbano en sectores críticos de la capital misionera, además de recuperar espacios públicos y fortalecer prácticas sustentables mediante la participación comunitaria.

En paralelo, el reconocimiento también contempló otras políticas de infraestructura ambiental impulsadas por el municipio, como obras de saneamiento, redes de agua potable, canalización de arroyos y trabajos destinados a prevenir inundaciones en zonas históricamente afectadas por anegamientos.
Planificación, participación ciudadana y mirada ambiental
El director de Arbolado Urbano, Julián Chemes, explicó que el programa mantiene la línea de trabajo desarrollada durante los últimos años, aunque ahora con una proyección todavía mayor. “Buscamos la biodiversidad, además de todos los beneficios ambientales que brinda un árbol, como la generación de sombra y la mejora del entorno urbano”, señaló.
El funcionario detalló además que previamente se realiza un relevamiento técnico para determinar qué especies son las más adecuadas para cada espacio público. “Nosotros hacemos una planificación previa y evaluamos el arbolado existente. En base a eso, y buscando un uso eficiente del espacio, seleccionamos las especies”, sostuvo.
Chemes remarcó que uno de los ejes centrales del programa sigue siendo la conciencia ambiental y el involucramiento ciudadano. “Siempre apuntamos a la conciencia ambiental del vecino. Desde el municipio acompañamos y gestionamos, pero son ellos quienes van a cuidar este crecimiento”, enfatizó.
La Plaza Gurises se convirtió en el espacio público número 31 intervenido por el programa. Actualmente, la ciudad cuenta con cerca de 400 espacios verdes, de los cuales una treintena ya fueron transformados mediante estas jornadas de forestación y recuperación ambiental.
En cada operativo, los vecinos asumen la responsabilidad de regar y acompañar el crecimiento de los árboles, mientras que los equipos municipales realizan controles y seguimientos periódicos.
En esta edición, los niños fueron protagonistas centrales de la jornada. Luego de aprender técnicas de plantación junto a los técnicos municipales, se comprometieron a cuidar diariamente los árboles del barrio. La iniciativa nació con la premisa de promover un crecimiento urbano sustentable y comunitario.
Con cientos de árboles ya plantados en distintos barrios, Posadas consolidó una política ambiental que trascendió las fronteras provinciales y que hoy es observada como modelo de participación ciudadana y planificación sostenible en la Argentina y el mundo.

