El Concejo Deliberante de Posadas aprobó por unanimidad la ordenanza que crea el programa Puntos de Encuentro Vecinal, una iniciativa impulsada por la concejal Luciana Scromeda que busca consolidar una red de ferias destinadas a emprendedores locales. El proyecto comenzó a implementarse el año pasado mediante encuentros piloto y, con la aprobación de la normativa, quedó formalizado como política municipal.
Se desarrollan en espacios específicos de la ciudad, entre ellos el Parque de la Ciudad, el Parque Lineal de Itaembé Guazú y Costa Sur. Allí pueden comercializar sus productos vecinos que elaboran sus propios productos, con el objetivo de generar nuevos canales de venta y fortalecer la economía de los emprendimientos locales.
“Buscábamos hacer una red con los emprendedores de nuestra ciudad, emprendedores que hagan con sus propias manos productos y que puedan comercializar dentro de la ciudad de Posadas”, explicó Scromeda al referirse al origen de la iniciativa.
La concejal remarcó que el programa está destinado a quienes producen sus propios artículos y no a la comercialización de productos destinados a la reventa. La propuesta surgió a partir de la necesidad de generar una herramienta de acompañamiento para los emprendedores en el actual contexto económico.
De 30 a más de 120 emprendedores
Antes de llegar a su aprobación, la iniciativa atravesó una etapa de prueba piloto que permitió evaluar el funcionamiento de las ferias y realizar ajustes junto con los delegados municipales y los equipos del municipio.
“Ya la pusimos en práctica el año pasado para ir haciendo pruebas piloto, a ver qué podíamos corregir de estas ferias cuando se hacían en estos espacios”, explicó Scromeda.

En ese período se realizaron seis encuentros, mientras que la cantidad de emprendedores participantes tuvo un crecimiento significativo. El programa comenzó con unos 30 emprendedores y actualmente reúne a más de 120.
“Empezamos con 30 emprendedores y hoy son más de 120 que asisten a estos Puntos de Encuentro Vecinal”, destacó la concejal.
La propuesta también contempla una organización vinculada a las características de cada espacio y a los hábitos de consumo de los vecinos. En el Parque de la Ciudad, por ejemplo, los encuentros se realizan el primer sábado de cada mes.
La elección de esa fecha responde también a la intención de favorecer la comercialización de productos frescos, especialmente panificados y otros alimentos que los emprendedores elaboran poco antes de cada feria. En otros puntos, como Costa Sur, la intención es ampliar progresivamente la frecuencia de los encuentros durante la temporada de verano.
Requisitos y capacitación en los barrios
La ordenanza establece además determinados requisitos para quienes participen del programa. Entre ellos, contempla la identificación de los emprendedores y la capacitación obligatoria, especialmente para quienes comercialicen alimentos.
En este último caso, deberán contar con el carné de manipulación de alimentos, requisito que se mantiene bajo las mismas condiciones que para cualquier otro vecino que comercializa productos alimenticios.
Uno de los aspectos que destacó Scromeda es la articulación entre el Concejo Deliberante y el municipio para acercar las capacitaciones directamente a los barrios.
“Articulamos con las autoridades del municipio para acercar los cursos de capacitación al barrio, al vecino, entonces el emprendedor no se tiene que estar trasladando al edificio municipal para hacer cursos”, señaló.
La concejal aclaró que el carné de manipulación de alimentos no es gratuito y que el vecino debe abonarlo como cualquier otro contribuyente que comercializa alimentos. La propuesta busca facilitar el acceso mediante el traslado de las capacitaciones a los distintos sectores de la ciudad.
Una política pública para fortalecer a los emprendedores
Con la aprobación de la ordenanza, los Puntos de Encuentro Vecinal dejan atrás la etapa de prueba piloto y quedan establecidos como un programa formal dentro de la ciudad de Posadas.
La iniciativa apunta a consolidar espacios donde los vecinos puedan comercializar productos elaborados por ellos mismos, mientras el municipio acompaña el proceso mediante capacitación, organización y articulación territorial.
Para Scromeda, la experiencia previa permitió comprobar el crecimiento de la propuesta y ajustar su funcionamiento antes de avanzar con la normativa definitiva. Ahora, con la ordenanza aprobada, el desafío será ampliar los puntos de encuentro y sostener una herramienta que ya cuenta con más de un centenar de emprendedores participantes.
Fotografía destacada, ©Marcos Otaño.

