Preocupación en el agro y las economías regionales por la caída del Decreto 514/2021 que compatibilizaba trabajo rural y programas sociales.
El Decreto 514/2021, que permitía compatibilizar el trabajo rural temporario con la percepción de programas sociales como Potenciar Trabajo y Prestación Alimentar, perdió vigencia el 1º de septiembre de 2025, y su caducidad ya provoca preocupación en todo el sector agropecuario.
La medida afectó directamente a los 120 mil trabajadores rurales temporarios —conocidos como “golondrinas”— que cada año se emplean en actividades estacionales como la cosecha de yerba mate, tabaco, citrus y vid. El régimen derogado fue clave para incentivar la registración laboral en el ámbito rural, ya que permitía que los trabajadores mantuvieran sus beneficios sociales mientras eran contratados formalmente durante las temporadas de cosecha.
Su finalización, sin una prórroga inmediata, reintroduce un dilema estructural: los productores enfrentan dificultades para formalizar la contratación de mano de obra temporaria, mientras los trabajadores temen perder los ingresos que garantizan su subsistencia durante los períodos sin empleo.
Reclamos empresariales y sindicales: “Sin el decreto, se rompe un puente hacia la formalidad”
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), dirigentes y representantes de economías regionales plantearon el tema ante candidatos a legisladores nacionales. Según la entidad, el 70% de la mano de obra rural proviene de las economías regionales, sectores que son “dadores de empleo intensivo y dinamizadores de la economía local”.

El dirigente empresario Pablo Rodríguez advirtió que la caída del decreto agrava la situación de las pymes agroindustriales: “Avanzar en una reforma laboral es clave para promover la generación de empleo genuino y adaptarse a las nuevas realidades del trabajo. La pérdida de esta norma deja a miles de productores sin herramientas para registrar trabajadores y mantener la actividad competitiva”.
El reclamo también llegó desde el ámbito sindical. La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) emitió un comunicado donde manifestó su “profunda preocupación” por la medida: “Esta norma, vigente durante cuatro años, fue fundamental para garantizar la protección social de miles de familias rurales. Permitió acceder al empleo formal sin perder los beneficios de seguridad social. Su continuidad es esencial para romper el círculo de la informalidad y ampliar la cobertura de derechos laborales”.
Desde UATRE recordaron que el Decreto 514/2021 eliminó un obstáculo histórico en el agro argentino: el temor de los beneficiarios de planes sociales a perder su asistencia si ingresaban al empleo formal. Con su caducidad, el problema resurge y amenaza con retrocesos en la formalización laboral y en la productividad de las economías regionales.
La postura de Misiones: pedido formal de prórroga y advertencia por impacto social
El Gobierno de Misiones, a través del gobernador Hugo Passalacqua, formalizó ante la Nación una solicitud para prorrogar de manera urgente el Decreto 514/2021, destacando el impacto directo que su caducidad genera sobre miles de trabajadores rurales de la provincia.
En una nota dirigida al Secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Gabriel Cordero, el mandatario provincial remarcó que la finalización del decreto “perjudica seriamente a miles de trabajadores rurales y temporarios”, y advirtió que el beneficio había permitido complementar políticas de protección social y empleo registrado.
“La prórroga del Decreto reconocería la importancia de los trabajadores temporarios y estacionales, que motorizan las economías regionales en las provincias. Su renovación es estratégica para promover la inclusión social y fortalecer la producción local”, argumentó Passalacqua en el documento oficial firmado el 16 de octubre de 2025.
El pedido misionero enfatiza además que las personas contratadas bajo el régimen de trabajo temporario deben continuar percibiendo los beneficios de programas sociales, en condiciones no inferiores al 100% del valor de la Asignación Universal por Hijo, tal como lo establecía la normativa original.
Informo que el día jueves 16 de octubre he solicitado al Gobierno Nacional la urgente prórroga del Decreto 514/21 que establecía la compatibilidad entre el trabajo rural temporario y la percepción de programas sociales. La caída de dicho decreto perjudica seriamente a miles de… pic.twitter.com/PphtVA8Bzs
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) October 18, 2025
Impacto en las economías regionales y testimonios desde el sector yerbatero
En Misiones, donde la producción yerbatera emplea gran cantidad de mano de obra temporaria, la caída del decreto generó alarma. El presidente de la Cooperativa de Dos de Mayo, Héctor Dingler, advirtió que el vencimiento del régimen “complica tanto al trabajador como al empleador”: “El empleador no podrá registrar al peón bajo el esquema anterior, y el trabajador, que podía estar en blanco y cobrar sus asistencias sociales, ahora perderá esa posibilidad. Es una lástima que se pierda esta herramienta”, explicó en diálogo con LT17 Radio Provincia.
Dingler remarcó que “no poder blanquear genera impotencia” y alertó que el impacto será fuerte en sectores intensivos en mano de obra, como la yerba mate y el té, donde predominan los pequeños productores. “Esperamos que Nación reaccione y entienda la situación de las provincias del Norte”, añadió.
Un llamado a la Nación: urgencia por una solución federal
Con el pedido formal de Misiones y las manifestaciones públicas de UATRE y CAME, el reclamo por la continuidad del Decreto 514/2021 ya se instaló en la agenda nacional. Los sectores coinciden en que sin un esquema de compatibilidad entre trabajo registrado y asistencia social, el empleo rural volverá a la informalidad estructural, afectando la producción, la recaudación y la seguridad social.
La medida no solo tiene un impacto económico sino también institucional, ya que pone en tensión la articulación entre el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Capital Humano y las provincias productoras, en un contexto de creciente conflictividad laboral y desaceleración en las cosechas de verano.
.

