En el Mes Azul, el Hospital Madariaga vuelve a poner en el centro de la agenda sanitaria la necesidad de que los hombres prioricen su salud. Así también, logren acceder a controles periódicos. El cáncer de próstata es frecuente, avanza sin síntomas y solo puede detectarse si se lo busca de manera activa. Por eso, noviembre se convierte cada año en una oportunidad para reforzar hábitos de prevención y facilitar el acceso a consultas médicas.
Los profesionales recuerdan que esta patología suele desarrollarse sin señales claras en sus primeros estadíos. Ante ese escenario, insisten en que los hombres deben acercarse a su médico clínico o a los servicios de urología incluso sin presentar molestias. Un simple análisis de sangre puede ofrecer indicios y permitir un diagnóstico temprano, aumentando de manera notable las chances de tratamiento efectivo.

El responsable del Servicio de Urología del Madariaga, Marcelo Cabañas, enfatizó que existen métodos terapéuticos capaces de curar el cáncer de próstata. “Por eso es importante hacer medicina preventiva y consultar aun sin tener síntomas, que es lo más importante”, afirmó. El centro de salud, junto a los hospitales Favaloro y de Fátima, reciben consultas específicas con el objetivo de ampliar el acceso a evaluaciones y acompañar a quienes necesitan seguimiento.
Entre los factores de riesgo, los especialistas mencionan dos claves: la edad y los antecedentes familiares. El riesgo se incrementa a partir de los 50 años y es más común entre los 55 y 60. Pero aquellos hombres que tengan familiares directos –padre, hermanos, tíos o abuelos– que hayan atravesado la enfermedad presentan una probabilidad aún mayor y deben adelantarse a los controles. Con estudios sencillos como análisis de sangre y orina, además de un examen físico, se puede sospechar y detectar oportunamente la patología.
El Mes Azul, así como el Día Mundial del Cáncer de Próstata, invita a derribar prejuicios, hablar del tema sin vergüenza y convertir la prevención en un hábito. Recordar que es una enfermedad frecuente, silenciosa pero prevenible, puede hacer la diferencia. Acudir a una consulta a tiempo es, para los especialistas, la mejor manera de proteger la salud masculina y evitar diagnósticos tardíos.





