A menos de un mes del inicio del verano y en plena fase de interbrote, el Ministerio de Salud Pública de Misiones presentó oficialmente las acciones de control previstas para el período 2025/2026, con el objetivo de anticiparse a los riesgos asociados al Aedes aegypti y a enfermedades como dengue, zika y chikungunya. La presentación se realizó en el marco de una jornada de capacitación destinada a los equipos que integran la Red de Manejo del Paciente Febril, conformada junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El subsecretario de Atención Primaria y Salud Ambiental, dr. Danielo Silva, destacó que la provincia decidió adelantar la puesta en marcha del plan: “Lo importante es la fecha en la que lo lanzamos; normalmente esto se hacía en septiembre”. Explicó que iniciar antes implica que “el trabajo previo se hizo bien” y que la provincia logró estirar el período interbrote, algo que consideró un indicador clave de eficacia.

Silva profundizó en que Misiones sostiene una política pública estable en materia de control vectorial, respaldada por la Ley Provincial Nº 17 y por los lineamientos de OPS. Subrayó que esta previsibilidad fue posible incluso “sin un acompañamiento nacional en los últimos años”, lo que llevó a reforzar la compra anticipada de insumos, larvicidas y equipamiento de última generación, además de continuar con estudios en el Centro de Zoonosis y en el Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales.
Misiones, de las primeras en lanzar la campaña de vacunación contra el dengue
En cuanto al componente sanitario, el funcionario recordó que Misiones “fue una de las primeras provincias en lanzar la campaña de vacunación contra el dengue”, actualmente activa en las seis zonas sanitarias. Señaló que la capacitación de la fecha apuntó precisamente a fortalecer esta pata sanitaria: el manejo del paciente febril. Según dijo, mientras el resto del país estaba concentrado en otras prioridades, Misiones avanzó con OPS en la conformación de una red específica para este abordaje, que incluye un marco común para dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla.

Por su parte, el director de Saneamiento Ambiental, dr. Fabián Zelaya, explicó que el equipo del Parque de la Salud presentó criterios unificados para definir qué pacientes necesitan observación o derivación. “El objetivo es que cada profesional pueda decidir con claridad quién debe ser atendido en un segundo nivel y quién puede volver a su domicilio con seguimiento a las 24, 48 o 72 horas”, indicó.
Zelaya también informó que los estudios entomológicos LIRAa ya se concretaron en Oberá y Eldorado, y que próximamente se realizarán en Garupá, Andresito y Puerto Iguazú, como parte de la vigilancia permanente.
El trabajo sostenido “ya muestra resultados concretos”
El ministro de Salud Pública, dr. Héctor González, enfatizó la importancia de la articulación territorial: “Hoy nos abocamos particularmente al manejo adecuado del paciente febril, sea una persona embarazada, un niño o un adulto”. Recordó que los brotes no siempre siguen el mismo comportamiento y que por eso es fundamental contar con equipos entrenados. Aclaró que, si bien “la fiebre suele ser el primer síntoma”, la evolución puede ser variable y en algunos casos derivar en cuadros graves, de modo que la respuesta temprana es esencial.
El ministro destacó además que el trabajo sostenido “ya muestra resultados concretos”, reflejados en la ampliación progresiva de los intervalos entre brotes. En paralelo, insistió en el rol de la comunidad: explicó que la mayoría de los criaderos detectados siguen correspondiendo a recipientes móviles —como tapitas, macetas, vasos o baldes— y remarcó que la eliminación de estos elementos “continúa siendo clave para disminuir la circulación del mosquito”.

Durante la jornada, el Ministerio entregó nuevos insumos al Centro de Investigación y Control de Enfermedades Vectoriales y Zoonóticas, adquiridos con fondos provinciales. El equipo recibido incluye cámaras web, lupas binoculares y trinoculares estereoscópicas y un proyector Full HD, herramientas destinadas a fortalecer la investigación y el control entomológico.
Silva resumió el espíritu del encuentro señalando que la provincia no solo avanza en el control vectorial, sino también en la concientización ciudadana. Consideró que esta etapa del año es crítica, porque es cuando el mosquito comienza a oviponer y se define la dinámica de los brotes futuros. “Este es el momento de tomar conciencia”, afirmó, al advertir que la movilidad poblacional típica de fin de año aumenta aún más el riesgo.

