En el mes de la prevención del suicidio, la Policía de Misiones refuerza la importancia de reconocer las señales de alerta y pedir ayuda a tiempo. Ante una emergencia, el 911 articula una respuesta que reúne a policías como primeros respondedores, psicólogos y profesionales de la salud para intervenir frente a situaciones de crisis emocional.
Desde la Sección Asistencial de Emergencia Psicológica del 911, la psicóloga María Florencia Paiz explicó que el equipo interviene principalmente ante situaciones vinculadas con personas que atraviesan momentos de extrema vulnerabilidad. “Entran muchas llamadas, pero las que tienen que ver con cuestiones de riesgo suicida son a las que se aboca nuestro equipo. Reciben atención y asistencia”, señaló en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones.

Paiz explicó que el protocolo se activa cuando la información obtenida durante la comunicación permite advertir una situación que compromete la integridad de la persona. “La operadora que recibe el llamado hace las preguntas sobre qué es lo que está pasando en el lugar para poder evaluar el riesgo y determinar qué recursos se le envía, si es sanitario o policial”, señaló.
A partir de esa primera evaluación, el 911 puede movilizar un móvil policial o un recurso sanitario. Los efectivos llegan al lugar, establecen el primer contacto con la persona y evalúan la situación para ponerla a resguardo.
Cuando no existen lesiones y la situación permite continuar con la asistencia, la persona puede ser trasladada al 911 para recibir atención psicológica. En los episodios más complejos, la Policía dispone además de una dependencia específica que interviene para proteger tanto a quien atraviesa la crisis como a los terceros involucrados.
Actuación y señales de alerta ante una crisis
El procedimiento busca conectar la intervención inicial con una asistencia profesional que permita abordar la situación una vez que la persona se encuentra a resguardo. Para llegar a tiempo, reconocer determinados cambios puede marcar una diferencia. Entre las señales de alerta, la psicóloga mencionó “las expresiones de desesperanza, el aislamiento social, los cambios de conducta y las manifestaciones directas de una persona sobre su intención de hacerse daño”.

Frente a esos indicios, el entorno cercano cumple un papel fundamental. “Lo primero que se les sugiere es que escuchen. La palabra es muy importante. Pero sobre todo, que puedan aprender a escuchar sin juzgar y que puedan solicitar ayuda”, remarcó Paiz.
Si la persona manifiesta que existe un riesgo de hacerse daño, la indicación es comunicarse con el 911, recurrir a un profesional de salud mental o acudir al centro de salud más cercano.
Hablar de salud mental en las escuelas
La estrategia no se concentra únicamente en responder cuando la crisis ya ocurrió. Desde el área de Emergencia Psicológica también advierten la necesidad de fortalecer la prevención, especialmente entre adolescentes, donde los consumos problemáticos aparecen como una preocupación frecuente.
En ese sentido, subrayó que “es importante la prevención en las escuelas, el poder hablar de manera natural de los problemas de salud mental así como uno habla de otros aspectos de la salud.
La capacitación también alcanza a los agentes que pueden encontrarse primero con una persona en crisis. La Comisión de Abordaje Integral del Suicidio (Cais) desarrolla talleres destinados a integrantes de la Policía, agentes de Educación y trabajadores de Salud para fortalecer las herramientas de intervención ante estas situaciones.
El abordaje continúa con profesionales de psicología
Algunas emergencias requieren una intervención especializada porque existe la posibilidad de que la persona se lastime o lastime a terceros. En esos casos, una dependencia policial específica cuenta con una mediadora que participa en los episodios de mayor complejidad.

El objetivo inicial consiste en resguardar a todos los involucrados. Una vez controlada la situación, interviene el equipo de psicología para brindar la asistencia correspondiente y continuar con el abordaje.
Además del 911, Misiones cuenta con la línea de prevención del Instituto de Previsión Social (IPS), a la que pueden comunicarse tanto afiliados como personas que no pertenecen a la obra social. Estos canales permiten solicitar orientación y asistencia según las características de cada situación.
Durante este mes de prevención, el eje está puesto en fortalecer la detección temprana y facilitar el pedido de ayuda. La articulación entre Policía, emergencias psicológicas y profesionales de la salud busca ofrecer una respuesta coordinada ante situaciones de crisis y acompañar a quienes necesitan asistencia.
Canales de asistencia y líneas telefónicas disponibles en Misiones
Ante una emergencia o riesgo inmediato, la indicación es llamar al 911. Desde allí se activa la respuesta territorial y se articulan los recursos necesarios para la intervención.
También está disponible el WhatsApp de Salud Mental, al +54 9 376 451-8800, durante las 24 horas. La Mesa de Ayuda de Salud Mental atiende en los números +54 9 376 515-7000 y +54 9 376 515-7002, de 8 a 12 y de 14 a 18.
A nivel nacional funciona la Línea de Urgencia en Salud Mental, al 0800-999-0091, durante las 24 horas. Ante una situación de crisis, no hace falta contar con un diagnóstico para acompañar a alguien. Escuchar, estar presente y pedir ayuda son acciones que pueden facilitar una intervención a tiempo.

