
Construido alrededor del año 1970 por la empresa MBM, el histórico puente sobre el arroyo Piray Guazú es una de las estructuras más reconocidas de la zona norte de Misiones.
Este puente reemplazó al ubicado sobre la ex ruta nacional 12 o avenida Córdoba en la ciudad de Eldorado.
Ante de su puesta en funcionamiento los vehículos que circulaban de norte a sur y viceversa debían pasar por el centro de Eldorado y cruzar también el puente sobre el arroyo Piray Miní que une a la Capital del Trabajo con Colonia Victoria.
El puente sobre el arroyo Piray Guazú, une las ciudades de Eldorado con Puerto Piray.

Su particular curvatura, las crecidas del río Paraná que debe soportar y su importancia para la conexión regional lo convierten en un viaducto de importancia para la región.
La actual crecida del río Paraná pone en el centro de la atención al puente sobre el arroyo Piray Guazú.
Este viaducto es conocido también como puente Banana o curvo, por la pronunciada curvatura de su estructura.
1970 comienza su construcción
El puente de hormigón comenzó a construirse en el año 1970.
Una fotografía histórica de su construcción, permite recuperar parte de la historia de una obra que durante décadas fue clave para la circulación entre Eldorado, Puerto Piray y Montecarlo.

La imagen fue tomada por Renato Bacchilega, técnico de la empresa constructora MBM, integrada por los ingenieros Morciani, Bilbao y Morales, responsable de los trabajos.
El puente curvo o banana es conocido tanto por su diseño particular como por las dificultades que representa el cruce sobre el arroyo durante determinadas condiciones climáticas.
A lo largo de los años, las crecidas del arroyo Piray Guazú, afluente del río Paraná provocaron interrupciones en la circulación y dejaron aislados sectores de los departamentos de Eldorado y Montecarlo.
A pesar de su altura de diez metros, la estructura debió afrontar numerosos episodios debido a la creciente de su caudal de agua.

En cuanto a su diseño, algunas versiones sostienen que el diseño buscaba responder a la fuerza del agua durante las crecidas del río Paraná y reducir el riesgo de que la estructura fuera desplazada o dañada.
Con el paso del tiempo, el puente se convirtió también en un atractivo por su diseño y por el paisaje que lo rodea.
La historia de la estructura del puente curvo o banana vuelve a cobrar relevancia en medio de las dificultades que genera el actual creciente del río Paraná, que obligó a interrumpir totalmente el tránsito por el viaducto la semana pasada.
Esta semana, los intendentes de Montecarlo, Kathia Joerg; Puerto Piray, Mirta Lescano; y Eldorado, Rodrigo Durán, se reunieron con representantes de Vialidad Nacional para plantear la necesidad de construir un nuevo viaducto, más alto y recto, que reemplace al actual en el marco de los proyectos viales previstos para la región.
La propuesta está vinculada a la planificación de una autovía que atravesaría estos municipios y busca mejorar la conectividad y la seguridad vial en un sector estratégico para el norte misionero.
La fotografía del año 1970, recuerda una etapa de transformación de las comunicaciones y del desarrollo regional.
Hoy, mientras el agua vuelve a condicionar el tránsito y la vida cotidiana, el puente Banana o curvo representa una parte de la memoria colectiva de los ciudadanos de la ciudad de Eldorado y las localidades vecinas, y reabre el debate sobre la necesidad de contar con una conexión preparada para responder a las condiciones actuales y futuras.

