El Instituto Municipal de Sanidad Animal (IMUSA) y el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) logran una alianza destinada a fortalecer la adopción responsable de los perros que esperan familia en el refugio municipal. El trabajo incorpora rutinas de entrenamiento básico realizadas por un adiestrador del SPP para mejorar la conducta, la sociabilidad y las posibilidades de integración de los animales.
La responsable del IMUSA, lic. Agustina Vellbach, explicó que el objetivo supera la asistencia sanitaria tradicional. “La idea es que los animales adultos se vayan en adopción no solo en buenas condiciones sanitarias, lo que implica castración, desparasitación, vacuna antirrábica y diagnóstico negativo de leishmaniasis. Queremos que salgan con cuidados básicos de entrenamiento”, afirmó.
Vellbach detalló que los perros incorporan comandos simples que facilitan su convivencia futura: “Buscamos que el animal respete cierta obediencia, que responda al ‘vení’, al ‘vamos’, que salga a pasear de manera tranquila. La intención es que lleguen a su nuevo hogar con esas pautas ya incorporadas”.
Entrenamientos estratégicos para la autogestión emocional
El programa se fortalece con la participación del adiestrador y alcaide general José Cáceres, inspector del SPP, quien destaca el potencial de los perros para superar conductas adquiridas por abandono o trauma. “Los animales vinieron por algo, por esa función social que no pudieron cumplir debido a ser abandónicos o por situaciones traumáticas. Nuestro equipo trabajó dándoles pequeñas habilidades, incluso habilidades sociales”, señaló.
Cáceres subrayó que el entrenamiento apunta a la estabilidad emocional y la integración plena del animal: “Queremos que se autogestione emocionalmente, que espere para comer, que pueda incluirse en otra manada, que pueda sentarse, esperar y caminar sin dificultad. Cristian, uno de los guías, lo saca a caminar por la costanera y recién después incorpora habilidades específicas”.

El adiestrador resaltó el valor funcional y emocional que un perro entrenado puede brindar a una familia: “Un mestizo bien adiestrado puede convertirse en perro guía para una persona no vidente, en perro señalero para alguien hipoacúsico o en un compañero de apoyo emocional. Todos los perros, en cualquier etapa de su vida, sirven para algo”.
La iniciativa conjunta del IMUSA y el SPP busca que cada adopción represente una oportunidad real de integración, confianza y bienestar tanto para la familia como para el animal. Según ambos equipos, el objetivo principal consiste en garantizar que cada perro reciba una segunda oportunidad con herramientas que favorezcan su adaptación definitiva.

