
La cistectomía radical robótica realizada en el Hospital de Agudos Dr. Ramón Madariaga de Posadas marcó la primera intervención de este tipo en el sistema público de salud argentino. El procedimiento consistió en la extracción completa de la vejiga y en la creación de un nuevo reservorio urinario mediante el robot Da Vinci, lo que permitió una recuperación más rápida y con menos dolor. La paciente que accedió a esta cirugía pionera, una vez confirmado el diagnóstico, es Griselda Quiroga, una obereña por adopción que decidió contar su experiencia mientras atraviesa el proceso de recuperación.
Esta técnica quirúrgica, hasta ahora disponible sobre todo en el sector privado, se convirtió en un hito para la medicina. En diálogo con canal12misiones.com, Quiroga brindó los pormenores de un proceso que marcó un antes y un después en su vida.

El diagnóstico que cambió todo
La vida de Quiroga transcurría entre su familia y un emprendimiento de herrería artística hasta que un diagnóstico lo cambió todo. El cáncer de vejiga apareció después de un largo recorrido hasta obtener respuestas. “Las mujeres nos cuidamos del cáncer de mama, de útero. El de vejiga no es algo que esté en nosotras pensarlo”, admitió.
“Cuando llegó la biopsia, tuve la confirmación ineludible: tenía cáncer”, contó. El resultado indicó que se trataba de un tumor muy agresivo: “Ahí empezó el ‘me voy a morir’, porque es lo primero que uno piensa”, sostuvo. Fue derivada al Instituto Misionero del Cáncer (IMC), donde conoció al equipo que la trataría, entre ellos la Dra. Kober. En ese momento, su perspectiva cambió.

Es así como, luego del diagnóstico, conoce al doctor Marcelo Cabañas, responsable del servicio de Urología del Parque de la Salud. Le explicó que su caso era complejo aunque operable. La cirugía propuesta era una cistectomía radical con el robot Da Vinci, un procedimiento inédito en el sector público. “Automáticamente dije que sí”, recordó.
La operación ofrecía una alta posibilidad de curación. El procedimiento se realizó en el Hospital Madariaga y fue la primera cistectomía radical robótica en un hospital público argentino.
Sobre su experiencia, Quiroga anima a otras personas que puedan estar en su situación: “Confíen en los profesionales que tenemos. En Posadas el hospital está preparado”. Destacó el trabajo en equipo detrás del robot. “Detrás de ese robot estaba el doctor Cabañas y el doctor Patricio Álvarez, quien se desempeña en Hospital de Clínicas de Buenos Aires y viajó especialmente para estar presente en esta operación y aportar su experiencia”, relató.

A su vez, también quiere agradeció a los Dres. Enrique Rivero, Juan Carmona, Néstor Tappari, Martín Lezcano, Jorge Martignoni y Wanda Vallejos. Asimismo, a las instrumentistas Adriana Hasser, Viviana Lugo y Priscila Niveyro que asistieron en la intervención.
Su recuperación postoperatoria resultó rápida: “A las poquitas horas ya podía hablar y estaba normal”. Los resultados posteriores reforzaron su esperanza. “Cuando recibí la biopsia… todo lo que se sacó estaba limpio”, afirmó con emoción. Su pronóstico ahora es favorable.
Quiroga reiteró su agradecimiento profundo al sistema de salud misionero, con sus profesionales que intervinieron en el proceso. También destacó el acompañamiento constante de su pareja, Daniel Bojcho. Su experiencia, aseguró, demuestra el nivel de la medicina pública en la provincia.

