La productora Cris Morena expuso públicamente el dolor que atraviesa desde la muerte de su nieta Mila, ocurrida el 29 de julio en Miami. Con voz entrecortada expresó: “Es un recorrido complicadísimo porque me importa mucho mi hijo, Tomás; Sofía (su esposa) y mi nieto Inti. Ellos viven afuera, en Miami. Me importa mucho el cuidado de ellos, que estén juntos, que estén apoyándose”.
La productora estuvo este miércoles en el programa Sería Increíble (Olga), durante su relato vinculó la tragedia con la muerte de su hija Romina Yan, “fue una experiencia idéntica. Además, fue el mismo día: no el mismo mes, pero sí el mismo número. El ocho me persigue: el infinito son dos ochos, dos infinitos”. La búsqueda de sentido se mezcló con la preocupación por su familia y con la necesidad de sostenerlos en medio de la pérdida.
“Mila está presente permanentemente con nosotros“
Morena aseguró que la presencia de su nieta sigue vigente. Dio cuenta que “Mila está en nuestra vida. Hablo de la presencia y la ausencia: está presente permanentemente con nosotros. A veces es doloroso, a veces es una sonrisa”. Relató que, al igual que con Romina, siente manifestaciones extrañas que interpreta como señales de quienes ya no están. “Lo mismo les pasa a Tomás, a Sofi y a Inti: los tres con Mila. Y están muy juntos. A mí me importa muchísimo el dolor de ellos”, agregó.
También, la productora recordó que “esto me agarró en un momento de inmensa felicidad, pero no una felicidad berreta del tipo: ‘Ay, estoy contenta porque hice un Movistar’. No. Un momento personal y de todo mi equipo de mucha grandeza, mucha integridad, mucha alegría. Estábamos en un momento plenísimo. Eso ayudó un montón. Es una mezcla tremenda de dolor e inmensa felicidad”.
“El no entender es lo que más te vuelve loco“
En otro tramo de la entrevista, Morena reconoció que entiende “que el alma no muere, que ella ya está en otros planos. Creo profundamente en los planos desde mucho antes de que esto sucediera, incluso antes de lo de Ro. He trabajado mucho con esos temas porque me importan”. Para la productora, el “porqué es una pregunta que no nos hacemos porque no la podemos contestar. Fue un segundo. No fue una enfermedad que pudiésemos manejar. Es tremendo”.
“El no entender es lo que más te vuelve loco. Querés entender de qué va la vida, de qué va la muerte. No creo en un final. Siento que somos el principio de algo gigantesco que no sabemos. Y que en nuestras noches y sueños estamos en otros planos también”, comentó.
“Mi trabajo me salva porque lo amo“
En otro tramo de la entrevista en Olga, explicó que su labor artística se transformó en sostén frente a la adversidad. “Mi trabajo me salva porque lo amo. Nunca trabajé en algo que no me gustara y Margarita también me salva. Es un legado, no un negocio. Funciona porque está planteado así. Y conocer nuevos artistas es maravilloso”, sostuvo.
Además, la artista recordó que tras otras tragedias también recurrió al arte: “Frené completamente cuando pasó lo de Casi Ángeles y Spring Awakening. Compuse todas las canciones que alguna vez se escucharon en ViveRo. Los autores no podían componerlas porque lloraban todo el tiempo. Después, hicimos ViveRo en 2019, que fue una maravilla total. Fue una sanación absoluta”.

