Secciones

Written by 9:48 pm Agro y Producción, Ecología

En Dos de Mayo florece la pitaya con un enfoque sustentable y turístico

En el corazón de Misiones, más precisamente en la localidad de Dos de Mayo, el productor frutihortícola Gabriel Jaciuk busca revolucionar la producción de frutas tropicales con un enfoque que combina innovación tecnológica, resiliencia climática y visión turística. Su emprendimiento apunta al cultivo sostenible de pitaya, conocida también como fruta del dragón, junto con maracuyá, mango y palta.

La pitaya, una fruta originaria de Centroamérica y altamente demandada por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y cardioprotectoras, encuentra en la tierra colorada un suelo fértil para su expansión. “Estamos haciendo hincapié en la pitaya, pero también en el mango, la palta y el maracuyá”, expresó Jaciuk, que impulsa este proyecto con un claro propósito: diversificar la chacra con valor agregado.

Pitaya misionera 

El productor explicó que uno de los principales cambios que implementó es el reemplazo de la variedad actual por una más eficiente. “Estamos cambiando la variedad de pitayas. Sabemos cuál se aclimata mejor a nuestro clima y a nuestra tierra”, indicó. En este sentido, destacó que pasarán de la variedad Ondatus, de pulpa blanca y no autopolenizante, a otras que sí lo son, lo que mejora sustancialmente la productividad y responde a las exigencias del mercado.

En Dos de Mayo florece la pitaya con un enfoque sustentable y turístico

Además, el emprendimiento se apoya en herramientas de tecnología agrícola que permiten minimizar riesgos frente a condiciones climáticas adversas. “Vamos a tener un sistema de riego totalmente automatizado con una cobertura antigranizo y antiheladas”, detalló Jaciuk, al subrayar que el objetivo es lograr una plantación de alta densidad, que permita triplicar la producción en la misma superficie.

En este marco, Jaciuk destacó que el cultivo de pitaya promete rentabilidad por su creciente demanda en el mercado de frutas exóticas, al igual que por su alto valor nutricional. Rica en hierro, fósforo, calcio, vitaminas del complejo B, C y omega-3, esta fruta ayuda en la formación de glóbulos rojos, fortalece el sistema inmunológico y mejora el tránsito intestinal. Sus semillas, además, son comestibles y aportan ácidos grasos esenciales.

El turismo agrícola

Pero la propuesta de Jaciuk va más allá de lo productivo. “Queremos hacer una chacra también agroturística, con cabañas para que los turistas conozcan cómo es una planta de yerba, palta, mango y especialmente la pitaya”, contó con entusiasmo. La idea de vincular producción, naturaleza y turismo refuerza un modelo integral de desarrollo rural que gana cada vez más terreno en la provincia.

Este emprendimiento, que también cuenta con el respaldo de un vivero exclusivo en Cerro Azul que elabora los plantines de pitaya, pone de manifiesto el potencial de Misiones para posicionarse en la producción de frutas exóticas, al incorporar tecnología, sostenibilidad y experiencias turísticas como ejes estratégicos.

Con proyectos como el de Jaciuk, la chacra misionera se transforma en un espacio de innovación, capaz de adaptarse a los desafíos climáticos y al mismo tiempo, abrirse al mundo con productos de alto valor y propuestas únicas de contacto con la tierra.

(Visited 208 times, 1 visits today)
Close

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.