El dólar oficial cerró el mes en $1.360 en la cotización del Banco Nación. La divisa estadounidense arrancó la jornada en baja, pero luego se recuperó y quebró una racha de tres caídas consecutivas. Con este cierre, anotó su primera baja mensual desde que entró en vigencia el nuevo régimen de bandas.
El movimiento estuvo acompañado por los financieros. El MEP avanzó 1% hasta $1.357,34, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hizo en 0,6% a $1.355,27. Aun así, ambos retrocedieron en el balance de agosto. El blue, en tanto, cayó $5 hasta los $1.345, aunque en el acumulado mensual subió $10 y fue el único que terminó en terreno positivo.

El dólar mayorista cerró en $1.342, con una suba diaria de 0,7%. En la semana acumuló un avance de $21, pero en agosto retrocedió 2,33% tras la fuerte escalada del 14% registrada en julio. En los bancos, el promedio minorista se ubicó en $1.341, mientras que el dólar turista alcanzó los $1.768.

La volatilidad respondió a la combinación de expectativas políticas y a las decisiones del Banco Central, que sumó nuevas restricciones a las entidades financieras. El objetivo fue contener al mercado en medio de las tensiones cambiarias y la menor liquidez de pesos.
Nuevas restricciones para bancos
La baja mensual del dólar oficial se dio tras los mecanismos oficiales para absorber pesos luego del fin de las LEFIs. El Central aumentó los encajes bancarios a niveles máximos desde 2019, convalidó tasas de interés de hasta 86% en las licitaciones del Tesoro y renovó instrumentos extraordinarios.
El organismo resolvió además que los bancos deberán cumplir a diario con los límites a su posición neta negativa en moneda extranjera. Esa posición no podrá superar el 30% de su responsabilidad patrimonial computable. La medida regirá desde diciembre.

De este modo, el BCRA buscó limitar el carry trade y endureció el control sobre las operaciones. Las entidades manifestaron su desacuerdo por las restricciones, que consideran excesivas en un contexto de alta volatilidad.
La disposición que más molestó fue la prohibición de aumentar la posición neta negativa en dólares el último día hábil del mes respecto del día anterior. Esta restricción, que rige de inmediato, apunta a darle al BCRA margen de maniobra en el mercado de futuros y a moderar la demanda de divisas en la última rueda.

