La volatilidad cambiaria vuelve a ocupar el centro de la escena en la previa de las elecciones legislativas de octubre, donde el Gobierno de Javier Milei se juega su nivel de respaldo político y el salvataje estadounidense. El panorama presiona tanto sobre el dólar como sobre las tasas en pesos, aunque con un impacto limitado en la demanda de divisas, según analistas consultados.
El economista Jorge Carrera recordó que “los octubres en Argentina son siempre de bastante presión cambiaria porque hay elecciones”, aunque esta vez —remarcó— el contexto es distinto. “El Gobierno llegó muy mal, como han llegado otros, pero pensando que iba a llegar muy bien”, señaló. Y cuestionó una de las decisiones clave del oficialismo: “El mayor de esos errores fue no haber comprado reservas cuando abundaba la liquidación del agro”.
El dólar y las legislativas
Desde Portfolio Personal Inversores (PPI) advirtieron que en octubre “la dinámica del mercado cambiario empieza a ser otra, aunque un poco predecible”. Con menor oferta y mayor demanda, el tipo de cambio oficial podría acercarse al techo de la banda, hoy en $1.480,7. Además, recordaron que desde este martes comienzan a acreditarse los haberes de los trabajadores formales, lo que agrega presión sobre la cotización oficial.
El socio de Delphos Investment, Santiago López Alfaro, anticipó un escenario “volátil” hasta los comicios del 26 de octubre. “En las elecciones siempre se dolarizan los agentes. Este caso parece aún más”, explicó, y remarcó que la brecha entre el oficial y los dólares financieros “no va a aflojar” en la previa.
En la misma línea, el director de Research for Traders, Gustavo Neffa, proyectó que “el dólar va a estar por encima de la inflación, pero no mucho”. Para él, la cotización se mantendrá dentro de la banda hasta que el resultado electoral defina si habrá una disparada o una contracción.
Tasas bajo presión
López Alfaro también advirtió que el nivel de las tasas puede subir en las próximas semanas por el desarme de posiciones en pesos. “Van a haber retiros: vencimientos de plazos fijos, movimientos en money market o ventas de letras para dolarizarse. Eso hace que la tasa suba un poco más”, detalló.
En tanto, el Banco Central redujo en los últimos días su postura tomadora en los pases pasivos a un día en BYMA, aunque se mantiene por debajo del 33% que mostraba la semana anterior. Carrera fue escéptico sobre la efectividad de este instrumento en la recta final: “La tasa es útil cuando el evento está lejos, pero cuando se acerca un evento fijo como una elección, deja de servir”.
El día después
De cara al resultado, Neffa anticipó un escenario base con el Gobierno obteniendo entre 3% y 5% más de votos que la oposición, lo que daría “más tranquilidad de fondo” y permitiría que el dólar converja con la inflación. López Alfaro también espera una elección pareja con ventaja para La Libertad Avanza, lo que —sumado al apoyo de EE.UU.— podría “descomprimir el dólar y las tasas” y reducir el riesgo país.Sin embargo, Carrera planteó que “todo el mundo ya es consciente de que después del 27 de octubre ese régimen de bandas va a desaparecer”.
Según su mirada, si el oficialismo obtiene un 46%, tendrá la fuerza para avanzar en lo que pide Estados Unidos, pero si queda más cerca del 35% “será un Gobierno más débil y lo tendrá que hacer a la fuerza”. En cualquier caso, concluyó, “la liberación de las bandas y dejar flotar el tipo de cambio va a ser la salida natural”.


