El primer ministro francés en funciones, Sébastien Lecornu, aconsejó al presidente Emmanuel Macron no adelantar las elecciones legislativas y designar a un nuevo jefe de Gobierno en las próximas 48 horas. Según explicó, existen márgenes de acuerdo entre los partidos para estabilizar la situación política. En una entrevista concedida a la televisión pública France 2, el funcionario confirmó que no continuará en el cargo y aseguró que su “misión ha terminado”, tras cumplir con el mandato de Macron de explorar posibles alianzas que permitan garantizar la gobernabilidad.
Lecornu expresó que su trabajo consistió en dialogar con las principales fuerzas políticas para evaluar alternativas de gestión sin recurrir a nuevos comicios. En ese contexto, sostuvo que los contactos mantenidos mostraron disposición al diálogo, aunque sin compromisos firmes. Macron, en tanto, mantiene bajo reserva los nombres que baraja para el reemplazo, mientras el Palacio del Elíseo enfrenta una presión creciente para resolver el vacío de poder.
El Partido Socialista rechaza un gobierno compartido con los macronistas
El primer secretario del Partido Socialista francés, Olivier Faure, descartó integrar un gabinete con los macronistas tras reunirse con Lecornu en Matignon. “Un gobierno en común con el de Macron es inimaginable”, dijo Faure ante la prensa, al señalar que el primer ministro saliente no garantizó la suspensión de la reforma de las pensiones, una exigencia que la izquierda considera indispensable para cualquier acuerdo político.
El dirigente socialista reiteró su apoyo a un eventual gobierno de cohabitación de izquierdas bajo la presidencia de Macron, quien tiene la potestad exclusiva de nombrar al primer ministro. El rechazo socialista se basa en la falta de “garantías” sobre la revisión de la reforma previsional aprobada en 2023, impulsada entonces por la ex primera ministra Elisabeth Borne, sin mayoría parlamentaria ni voto formal. Tras el encuentro con el PS, Lecornu planificó nuevas reuniones con comunistas y ecologistas para continuar las consultas.
La ultraderecha endurece su postura frente al Ejecutivo francés
La líder de la Agrupación Nacional, Marine Le Pen, advirtió que “censurará todo” lo que provenga del gobierno de Macron porque “la broma ya ha durado demasiado”. Agregó que “no podemos permitir que las instituciones de la V República sean burladas hasta este punto”, en alusión al uso de mecanismos excepcionales por parte del Ejecutivo. En paralelo, la mesa de la Asamblea Nacional francesa rechazó la moción de destitución presentada por La Francia Insumisa (LFI), el partido de Jean-Luc Mélenchon, contra el presidente de la República.
De acuerdo a EFE, cinco miembros del órgano ejecutivo de la Asamblea votaron a favor de la moción —todos representantes de la izquierda—, diez lo hicieron en contra y cinco se abstuvieron, entre ellos los delegados del bloque ultraderechista de Le Pen. Con esta decisión, el procedimiento quedó cerrado y el presidente Macron continúa en funciones mientras busca recomponer apoyos para designar un nuevo primer ministro y asegurar la continuidad institucional.

