El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anticipó que su país rechazará el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, durante una reunión con agricultores en la ciudad de Toulouse. El mandatario respondió a las inquietudes del sector rural francés, que teme una competencia desigual frente a los productos importados desde América del Sur.
El encuentro reunió a unos 300 productores agrícolas, quienes manifestaron su preocupación por la posible entrada de alimentos y materias primas que, según advirtieron, no cumplen con los mismos estándares que exige la legislación europea. Ante ese reclamo, Macron aseguró que el tratado con el Mercosur tendrá “un no rotundo de Francia”, una afirmación que luego ratificó la ministra de Agricultura, Annie Genevard.
La defensa de Francia contra el acuerdo con el Mercosur
“Francia no puede validar en estos momentos el proyecto de acuerdo con los países del Mercosur porque no protege los intereses de nuestros agricultores”, señaló Genevard, quien acompañó al presidente durante la reunión. La funcionaria sostuvo además que Europa no puede aceptar productos que no respeten las reglas sanitarias, ambientales y laborales que se aplican dentro del bloque comunitario.
La preocupación de los agricultores franceses se centra en el ingreso de productos de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, países que integran el Mercosur. Según los sindicatos agrarios, esos alimentos se producen bajo normas más flexibles en comparación con las exigencias europeas, lo que podría generar una competencia desleal y un impacto negativo en los precios locales.
El titular de la Federación Regional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (Frsea), Jean-Marie Driat, destacó que Macron se comprometió a no avanzar con la ratificación del tratado sin incorporar nuevas garantías. “El presidente se comprometió hoy a no firmar el Mercosur hasta que no incluya las cláusulas que se deberían poner en marcha”, afirmó Driat, quien remarcó su oposición total al acuerdo.
El debate sobre el tratado comercial se reactivó en las últimas semanas, luego de que la Comisión Europea expresara optimismo sobre la posibilidad de reanudar las negociaciones. Sin embargo, Francia mantiene una posición firme en defensa de su sector agrícola, uno de los pilares económicos y culturales del país.
Con esta postura, Macron refuerza su alineamiento con los productores rurales y complica las aspiraciones del bloque europeo de cerrar un acuerdo con el Mercosur, cuyas negociaciones se extendieron durante más de dos décadas sin lograr consenso final.

