Granja Tres Arroyos, la principal productora de pollos de la Argentina, atraviesa una crisis que en las últimas semanas encendió alarmas en toda la industria avícola y reavivó versiones sobre posibles cierres de plantas. La compañía se encuentra bajo un procedimiento preventivo que, lejos de estabilizarse, se viene agravando pese al aumento del consumo de pollo a nivel nacional, un dato que contrasta con su delicada situación financiera.
Según confirmó la Agencia Noticias Argentinas, el grupo opera cuatro plantas en Ezeiza, Esteban Echeverría, Capitán Sarmiento y Brandsen (provincia de Buenos Aires); dos en Concepción del Uruguay (Entre Ríos); una en Córdoba; y otra en Uruguay. En todas comenzaron a aparecer señales de tensión, aunque en algunos establecimientos la crisis ya repercute directamente en los ingresos de los trabajadores.

En Brandsen, el Grupo Granja Tres Arroyos logró desactivar a último momento un paro de 48 horas que había sido convocado por retrasos salariales, una situación que expuso el nivel de malestar puertas adentro. Por otra parte, en Entre Ríos también se registraron demoras en los pagos.
Granja Tres Arroyos analiza posibles cierres
Dentro del sector admiten que la empresa evalúa suspender temporalmente, e incluso cerrar de manera definitiva, algunas plantas. La intención, por ahora, sería evitar despidos mediante el traslado del personal a las unidades que sigan en funcionamiento.
Entre los establecimientos mencionados aparece la planta de Concepción del Uruguay, donde los empleados afirman que en la última quincena de octubre cobraron apenas el 20% de los sueldos que debían pagarse a principios de noviembre.
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación local informó que en los próximos días se completarían los depósitos hasta alcanzar el 80% adeudado. En paralelo, la filial del Sindicato de la Carne advirtió que la crisis “compromete tanto los ingresos como la estabilidad de los trabajadores” y reclamó respuestas urgentes para preservar la continuidad laboral.

