El mercado interno argentino muestra señales claras de estancamiento y caída. Según el Radar Pyme del 3° Trimestre 2025, elaborado por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), la actividad productiva permanece en niveles de recesión, afectando a pymes, cooperativas y trabajadores autónomos de 18 provincias. La encuesta abarcó 379 empresas y refleja un panorama preocupante de ventas, empleo y rentabilidad.
El 40,4% de las empresas reportó caídas superiores al 10% en ventas durante el trimestre. En el sector industrial, casi la mitad, 45,9%, sufrió retrocesos significativos. “El crecimiento sigue estancado, y la capacidad utilizada apenas llega al 54,6%”, destacó el informe. En esta línea, los servicios mostraron una leve mejora del 6,6%, mientras que el comercio volvió a caer un 1,27%.
El 88% sufrió aumentos de insumos y el 74% debió trasladar parte del ajuste a los precios. Sin embargo, los incrementos no compensaron la inflación: los costos crecieron 18,3% frente a un 15,2% en precios. Como resultado, seis de cada diez pymes operan sin rentabilidad, y más del 24% pierde dinero incluso produciendo.
El empleo refleja la tensión del sector y los costos continúan presionando a las empresas
Solo el 17,1% incorporó personal, mientras que un 19,7% despidió trabajadores. En la industria, los despidos ascendieron al 28,8%. “Ocho de cada diez empresarios no prevén nuevas contrataciones este año”, advirtieron desde ENAC, lo que indica un panorama laboral comprometido.
La falta de liquidez obliga a las empresas a endeudarse para mantener operaciones básicas. El 28,5% tomó crédito para capital de trabajo, el 21,3% para pagar impuestos y el 20,5% para sueldos o aguinaldos. En este sentido, la mayoría de los préstamos no se destinó a inversiones productivas.
En este contexto, el incumplimiento en la cadena de pagos agrava la situación. El 59% de los empresarios indicó que los clientes extendieron los plazos de cobro y el 47% reportó aumentos en la morosidad. “En promedio, financiamos a clientes 37 días, mientras pagamos proveedores a 30 días”, detalló el informe.
La percepción general es pesimista. El 76% de los empresarios prevé que la economía empeorará durante lo que resta del año y el 59% proyecta un deterioro en su propio sector. Entre las principales limitantes destacan la caída del mercado interno (75%), la reducción de rentabilidad (55%) y la apertura de importaciones (43%). Solo el 35% planea invertir en el último trimestre, y lo hará con recursos propios.





