El sector comercial argentino atraviesa una fase crítica: caen las ventas, aumentan los costos operativos y varias cadenas de peso reducen su presencia territorial. A los cierres de Vea y Frávega se suma ahora el mayorista Caromar, cuya decisión de bajar persianas en dos sucursales generó casi 80 despidos y abrió un conflicto con el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC). El proceso no aparece aislado, sino como parte de un escenario nacional marcado por ajustes, endeudamientos crecientes y menor capacidad de sostener operaciones.
El inicio de diciembre expuso la magnitud del impacto. Caromar resolvió cerrar sus locales de Mar del Plata y San Justo, medida que dejó a decenas de trabajadores sin aviso previo.

Desde el SEC afirmaron que “la empresa pretende abonar únicamente el 50% de las indemnizaciones, amparándose en el Artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo”. La organización detalló que “la sede de San Justo fue la más afectada, con 63 despidos, mientras que otros 15 empleados quedaron desvinculados en el local de la Ruta 88 en Mar del Plata”.
Según el gremio, el personal encontró las persianas bajas y ninguna comunicación oficial, situación que profundizó el conflicto.
Prevén clausurar al menos otras cuatro sucursales
En el sindicato aseguraron que estos cierres forman parte de un avance más amplio: “La empresa prevé clausurar al menos otras cuatro sucursales”, indicaron. Rosario, Burzaco y José C. Paz aparecen entre los próximos puntos señalados. No obstante, aclararon que “Caromar mantiene plena continuidad laboral”, debido a que la compañía conserva tiendas en otras provincias y sostiene una estructura productiva que incluye “fábricas de detergentes, alcohol y productos químicos propios”. A pesar de esa capacidad operativa, el SEC calificó la decisión como “improcedente e injustificada”.

La situación se enmarca en un deterioro general del consumo. Vea, cadena controlada por Cencosud, también ejecuta un recorte acelerado de puntos de venta. En los últimos meses cerró tiendas en Buenos Aires, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán. La empresa incluso sumó el fin de operaciones de un Easy en La Tablada, con al menos 55 trabajadores afectados. Fuentes del sector señalan que Cencosud figura entre las compañías más golpeadas por la caída del consumo mientras enfrenta costos fijos que aumentan sin freno.
Más cierres a nivel país: Frávega cerró en diversas localidades sin aviso previo
Frávega atraviesa un escenario similar. Su cierre en Temperley ocurrió sin aviso previo y se suma a la desactivación de su local en Pergamino, también comunicada de forma abrupta. Desde el ámbito del retail anticipan más retiros antes de fin de año.

A ello se suma la situación financiera de la empresa: la base de deudores del Banco Central registra para Frávega obligaciones superiores a los $145 millones con bancos como Patagonia, Galicia, Comafi, Córdoba, Hipotecario y Credicoop, entre otros.
El mapa que conforman Caromar, Vea y Frávega muestra una crisis multisectorial donde convergen caída de ventas, costos crecientes y estructuras empresariales que ya no pueden sostener el nivel de operaciones previo. La consecuencia inmediata es la misma en todos los casos: cierres inesperados, despidos masivos y una señal clara de que la recuperación del consumo continúa lejos del horizonte.

