A través de una decisión administrativa, el Gobierno de Javier Milei habilitó a la aerolínea chilena Latam Airlines a operar vuelos de cabotaje en todo el territorio argentino, sin limitación de rutas ni frecuencias y con aeronaves de gran porte, una prerrogativa que históricamente estuvo reservada como protección para las compañías de bandera nacional.
La medida quedó confirmada en el Boletín Oficial, en el marco de la política de “cielos abiertos” que el Ejecutivo acordó con Chile y que fue ratificada tras la visita del dirigente chileno José Antonio Kast.
Las Disposiciones 46 y 47/2025 establecen que Latam Airlines Group S.A. podrá explotar servicios aéreos regulares y no regulares, tanto de pasajeros como de carga, con derechos de tráfico de tercera, cuarta, quinta, sexta, octava y novena libertad, lo que en la práctica implica libertad total para operar dentro del país.

Más allá del impacto que esta decisión supone para Aerolíneas Argentinas, la empresa de bandera que el Gobierno mantiene bajo fuerte presión, lo llamativo del caso es el mecanismo administrativo que permitió a la compañía chilena acceder a permisos que hasta ahora solo estaban disponibles para aerolíneas nacionales y algunas low cost con forzamiento de nacionalidad.
Según consta en las disposiciones oficiales, Latam solicitó la autorización para vuelos regulares de cabotaje e internacionales presentando un CUIT argentino, correspondiente a su ex filial Latam Argentina. Si bien esta subsidiaria dejó de operar vuelos domésticos en 2020, mantiene vigencia fiscal, utilizado por la casa matriz para tramitar la habilitación.
Latam mantiene la ruta Santiago–Río–Buenos Aires
En los textos publicados se autoriza expresamente a “la empresa de bandera chilena LATAM AIRLINES GROUP S.A. (CUIT 30-60962072-9)” a operar vuelos regulares internacionales de transporte aéreo de pasajeros. Además, se consigna que la compañía “acreditó los recaudos legales y administrativos exigidos por la normativa vigente” para prestar los servicios solicitados.
Con esa validación, el subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Adrián Gómez, firmó los permisos correspondientes, en línea con la estrategia oficial de liberalización del mercado aerocomercial y promoción de la competencia.
La autorización también incluye la posibilidad de operar servicios regulares combinados de pasajeros y carga en la ruta Santiago de Chile–Río de Janeiro–Buenos Aires, y viceversa, conforme a los convenios bilaterales vigentes.
Desde el área de Transporte señalaron que la medida se enmarca en la política de cielos abiertos impulsada por el Gobierno nacional, cuyo objetivo es ampliar la conectividad, aumentar frecuencias y destinos, y promover tarifas más competitivas mediante la incorporación de nuevas aerolíneas.
“Se continúa avanzando en la apertura del sector aerocomercial, ampliando la oferta de vuelos para consolidar un mercado cada vez más libre, en beneficio de empresas y pasajeros”, concluyó el comunicado oficial.

