El Gobierno nacional redujo drásticamente la cantidad de beneficiarios autorizados en el padrón de celíacos. De 987 titulares, solo 110 permanecen en el registro oficial, mientras la mayoría quedó excluida.
El resultado surge del cruce inicial de información realizado por el Ministerio de Capital Humano, que validó menos del 25 por ciento de las 450 solicitudes enviadas desde Misiones. El resto recibió observaciones por “inconsistencias administrativas” y fue dado de baja de manera provisoria desde la cartera social.
En este sentido, las familias esperan que se amplíe la cobertura y que más personas con diagnóstico puedan acceder a la asistencia alimentaria que resulta vital para sostener el tratamiento.

La importancia de cumplir con la legislación vigente
En este contexto, la subsecretaria de Acción Social de Misiones, Anahí Repetto, explicó a Canal Doce la complejidad de la enfermedad. “La celiaquía es crónica, autoinmune, sistémica y genéticamente predispuesta”, señaló.
Repetto detalló que la afección impacta principalmente en el intestino delgado. “En la celiaquía afecta y aplana esas vellosidades, entonces no se produce la absorción de nutrientes”, indicó. En este sentido, agregó que existen casos donde la enfermedad se manifiesta en la piel con dermatitis, cefaleas o problemas de aprendizaje.
La funcionaria describió los tipos más frecuentes de celiaquía. “Primero la clásica, que cursa con diarrea y dolor abdominal. Luego la atípica, con dermatitis y manchas en la piel. También está la silente, sin síntomas, y la latente, cuando el gen está presente pero la enfermedad aún no se despertó”, explicó.

Respecto al tratamiento, fue contundente. “El único es el alimentario. No existe vacuna ni medicamento farmacológico, simplemente la eliminación del trigo, la avena, la cebada y el centeno”, afirmó.
La especialista advirtió sobre la contaminación cruzada. “Sabemos que un celíaco no puede comer una pizza de trigo. Pero también puede haber harina en el aire, porque es muy volátil”, comentó. Recomendó acudir a nutricionistas para diseñar dietas seguras y adaptadas.
Repetto insistió en la importancia de la legislación vigente. “Obras Sociales tienen que cubrir un bolsón de alimentos libres de gluten. Además, en supermercados hay que mirar bien que en el área sin gluten no haya productos con harina de trigo al lado”, subrayó.

