La misión Artemis II sufrió un nuevo revés. La NASA confirmó que una anomalía detectada en el sistema de propulsión del cohete Space Launch System obligó a descartar la ventana de lanzamiento prevista para marzo.
El inconveniente surgió durante una operación rutinaria posterior a un ensayo general con combustible. Los ingenieros no lograron establecer correctamente el flujo de helio a través del vehículo, un componente clave para purgar los motores y presurizar los tanques de hidrógeno y oxígeno líquidos.
La señal fue similar a la registrada en Artemis I en 2022. Entre las posibles causas se analizan un filtro defectuoso en la conexión entre tierra y cohete, una falla en la interfaz de desconexión rápida o el mal funcionamiento de una válvula interna.
Cualquiera de estas hipótesis requiere trasladar el vehículo al edificio de ensamblaje para una inspección detallada. Este procedimiento, conocido como rollback, demandará varias semanas y deja sin efecto cualquier intento de despegue en el corto plazo.
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, reconoció la frustración que genera otro retraso en un programa que acumula demoras y sobrecostos. No obstante, aseguró que la prioridad es garantizar la seguridad de la tripulación.
Artemis II será la primera misión tripulada del programa que busca establecer una presencia sostenida en el entorno lunar. El objetivo es enviar astronautas en un vuelo alrededor de la Luna antes de intentar un nuevo alunizaje en las siguientes etapas del plan.
Por ahora no hay nueva fecha confirmada. La agencia anticipó que en los próximos días ofrecerá un informe más detallado sobre el estado del cohete y el impacto del retraso en el calendario general del programa lunar.

