El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, confirmó la incorporación del economista uruguayo Ernesto Talvi como asesor del equipo económico. El anuncio se difundió a través de su cuenta en la red social X, donde remarcó que “su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina”.
La llegada del ex canciller de Uruguay ocurre en medio de movimientos dentro del Gobierno nacional. En los últimos días se oficializaron cambios institucionales, entre ellos la designación de Juan Bautista Mahiques al frente de la Procuración del Tesoro y de Sebastián Amerio en otro rol clave del área jurídica del Estado.
Trayectoria académica y política
Talvi cuenta con una extensa carrera académica y experiencia en organismos internacionales. El número dos del equipo económico, José Luis Daza, resaltó su perfil profesional y afirmó que posee “una destacadísima trayectoria como académico, policymaker e investigador en organismos internacionales”.
El economista también tuvo una fuerte participación política en su país. En 2018 fundó el movimiento Ciudadanos dentro del Partido Colorado de Uruguay, fue candidato presidencial, resultó electo senador y más tarde asumió como ministro de Relaciones Exteriores. En 2021 anunció su retiro de la actividad política.
En el ámbito académico, Talvi obtuvo un doctorado en Economía y una maestría en Finanzas en la Universidad de Chicago. Además, se desempeñó como investigador visitante del Americas Institute de la Universidad de Georgetown y mantiene actividad en el Real Instituto Elcano, en España.
Su mirada sobre la economía argentina
Antes de integrarse al equipo económico argentino, Talvi analizó el proceso de estabilización macroeconómica del país. En una entrevista con el diario La Nación, comparó la experiencia argentina con el programa aplicado en Uruguay durante la década del noventa.
Según explicó, el proceso de reducción de la inflación exige tiempo y consistencia en las políticas públicas. “El programa de estabilización uruguayo culminó en siete años y medio con una inflación de un dígito. Pasamos de 140% a 40% en dos años y tardamos cinco años y medio más en bajar a un dígito”, recordó.
El economista también advirtió sobre los riesgos de acelerar en exceso el proceso de desinflación. “Querer apurar el tranco con la inflación muchas veces implica tasas de interés muy elevadas y un tipo de cambio apreciado. Con el apuro se conspira contra la sostenibilidad del plan”, señaló.
Reglas estables y consensos
En su análisis sobre Argentina, Talvi subrayó la importancia de sostener reglas de juego estables para garantizar inversiones y crecimiento. “Las sociedades no se reinventan cada cuatro años, evolucionan. El país necesita acuerdos en cuestiones básicas”, sostuvo.
Como ejemplo mencionó el desarrollo energético de Vaca Muerta, donde distintas administraciones mantuvieron políticas similares. “Es un éxito porque hubo continuidad de reglas desde Cristina Fernández, Macri, Alberto Fernández y Milei. Sin acuerdos básicos, cualquier plan económico es inviable”, concluyó.

