La muerte del enfermero Eduardo Bentancourt, de 44 años, conmocionó a la comunidad médica y puso nuevamente en foco las llamadas “Propofest”. El hallazgo de su cuerpo en Palermo se produjo en medio de una investigación por el uso recreativo de drogas anestésicas.
Bentancourt era oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, y se había mudado a la Capital Federal hacía apenas un mes. Su hermana denunció su desaparición tras varios días sin contacto. La Policía ingresó el pasado viernes a su departamento de la calle Fray Justo Santa María de Oro 2428 y lo encontró muerto. Estaba sentado en una silla, con sangre en la boca y una lesión en el antebrazo derecho compatible con una punción venosa.
En este sentido, los agentes hallaron en la cocina cuatro ampollas abiertas de midazolam y fentanilo, además de guantes descartables, una jeringa y una aguja usadas. También detectaron una bolsa con 112 ampollas de distintas drogas sin utilizar.
El hallazgo en Palermo y las primeras pericias
Entre las sustancias incautadas figuraban propofol, lidocaína, clonazepam, dexametazona, diazepam, ketorolac, cloruro de potasio, penicilina y succinilicolina, entre otras. También se secuestraron tres teléfonos celulares, tarjetas y documentación personal.

El caso quedó caratulado como “averiguación de causales de muerte” y está en manos del fiscal Alberto Vasser, de la unidad en lo Criminal y Correccional Nº 21. Se esperan los resultados de las pericias para determinar la causa del fallecimiento y el origen de las drogas.
La investigación busca establecer si existe conexión con la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, ocurrida el 20 de febrero pasado a pocas cuadras de allí. Zalazar fue hallado con una vía conectada en el pie derecho y marcas de catéter en el izquierdo.
Las autoridades también analizan el posible vínculo con el robo de fármacos en hospitales. Dos médicos del Hospital Italiano, Hernán Boveri y Delfina Lanusse, están imputados en una causa paralela. Ambos declararon su inocencia, aunque se les prohibió salir del país.

La mecánica de las “Propofest” y sus riesgos
Los jefes de anestesiología del Italiano complicaron la situación de los acusados al señalar problemas de consumo reconocidos por Lanusse. En este contexto, Boveri admitió haber drogado a su colega en varias ocasiones, aunque aseguró que fue con consentimiento.
Durante las últimas semanas se realizaron allanamientos en domicilios particulares y en la sede de la Federación Argentina de Asociaciones de Anestesia, Analgesia y Reanimación. Se incautaron ampollas, jeringas, laptops y documentación. En las “Propofest” había incluso personal destinado a cumplir funciones de guardia médica, con equipos de asistencia y dispositivos de ventilación manual.

