Durante junio de 2026, el Semáforo de Economías Regionales elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) mostró un escenario dispar para las producciones del interior del país. En este sentido, la yerba mate y la mandioca permanecen en rojo, junto a otras cinco actividades, mientras que cuatro cadenas se ubicaron en verde y ocho en amarillo.
Según el relevamiento de Coninagro, entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el principal problema se concentra en el componente de negocio, con precios al productor que se mantuvieron estancados o crecieron por debajo de la inflación y de los costos operativos. La persistencia de este escenario termina afectando al resto de los indicadores y dificulta una recuperación sostenida.
En el caso de la yerba mate, el deterioro se prolonga desde hace más de dos años. La actividad acumula 27 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024, y el precio que recibe el productor continúa muy por debajo de sus valores históricos, una situación que mantiene bajo presión la rentabilidad de la cadena.

La hoja verde que no logra recuperar terreno
En junio, el productor yerbatero recibió alrededor de $260 mil por tonelada de hoja verde, un valor que registró una caída real del 13% interanual. La diferencia se vuelve todavía más marcada al comparar el precio actual con la evolución de los últimos años, ya que el promedio de la tonelada a valores constantes durante el último lustro ronda los $632 mil.
La situación de los precios convive con una estructura productiva que prácticamente no modificó su superficie. El área cultivada se mantuvo estable en 231 mil hectáreas, mientras que durante los últimos doce meses la producción alcanzó 856 mil toneladas, un 2% menos que en el período anterior, cuando había llegado a 873 mil toneladas.

En el mercado interno, el consumo permanece alrededor de los 6 kilogramos por habitante al año. Al mismo tiempo, la cadena logró mejorar sus ventas externas. Las exportaciones de yerba mate generaron 128 millones de dólares durante los últimos doce meses, un crecimiento del 12,6%, mientras que las importaciones alcanzaron USD 20,5 millones, con una disminución del 9%.
Sin embargo, el intercambio comercial no alcanza para revertir el deterioro del negocio para el productor. El propio comportamiento histórico del semáforo muestra la profundidad del problema, ya que la actividad acumula más de dos años en situación crítica.
Mandioca, con precios en alza pero todavía en rojo
La mandioca presenta una dinámica diferente. En junio, la bolsa de 40 kilogramos se pagó $28.190 y acumuló una suba nominal del 137% interanual. A pesar de ese fuerte incremento, la actividad continúa dentro del grupo de economías regionales en rojo.

El principal problema aparece en el componente de mercado. El consumo interno se estima en alrededor de 2 kilogramos por habitante al año, mientras que durante los últimos doce meses no se registraron exportaciones de mandioca. En cambio, las importaciones alcanzaron 7,5 millones de dólares, con un aumento del 223% respecto del período anterior.
Ese desequilibrio también aparece cuando se observa la actividad desde una perspectiva más amplia. La mandioca integra el grupo de economías regionales deficitarias, debido a que sus ingresos por exportaciones resultan insuficientes frente a las compras externas. En este caso, el informe señala una situación particularmente marcada, con exportaciones prácticamente nulas frente a importaciones por 3,8 millones de dólares durante 2025.

