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Written by 2:30 pm Economía, Política

Kicillof apuntó contra la desregulación del Inym y advirtió por el impacto en los pequeños productores

Durante su visita a Misiones, el gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó las políticas del Gobierno nacional y puso el foco en la situación de la yerba mate. Desde la Biofábrica, sostuvo que la falta de regulación dejó al productor primario en una posición de mayor vulnerabilidad frente a los sectores concentrados de la cadena.

Kicillof

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) y advirtió que el impacto de esa medida recae principalmente sobre los pequeños productores. Lo hizo este miércoles durante su visita a Misiones, donde recorrió la Escuela Secundaria de Innovación y luego la Biofábrica junto al gobernador Hugo Passalacqua.

Durante la conferencia de prensa brindada en la Biofábrica Misiones, Kicillof planteó que la situación que atraviesa la actividad yerbatera forma parte de un escenario más amplio, marcado por la caída de los ingresos, el deterioro del consumo interno y el retiro del Estado de distintos ámbitos de la economía.

En ese marco, tomó como ejemplo a la yerba mate para explicar las consecuencias que, según sostuvo, genera la ausencia de mecanismos que permitan equilibrar la relación entre los distintos integrantes de una cadena productiva.

Kicillof recordó que conoce el funcionamiento del Inym por su paso por el Ministerio de Economía de la Nación durante 2014 y 2015. En ese período, el organismo todavía contaba con participación nacional en el proceso de determinación del precio de la materia prima.

Según explicó, la discusión por el precio no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del consumidor o de la industria, sino que también debe contemplar la situación del productor que se encuentra en el primer eslabón de la cadena. “Si no se determina un precio que permita distribuir el ingreso dentro de la cadena, el que sufre es el que menos poder tiene para defender lo que necesita”, afirmó.

Para el mandatario bonaerense, esa situación se volvió más evidente a partir de la desregulación del organismo yerbatero. En su análisis, la eliminación de herramientas de intervención dejó al productor primario con menor capacidad para defender el valor de su producción frente a otros actores que cuentan con mayor poder de negociación. “El que más sufre es el pequeño productor”, remarcó Kicillof al referirse a la situación de la yerba mate en Misiones.

Economías regionales: una misma problemática en distintos puntos del país

El gobernador bonaerense amplió su diagnóstico y sostuvo que las dificultades que atraviesa la yerba mate no constituyen un fenómeno aislado. Por el contrario, afirmó que se repiten en distintas economías regionales del país, con características particulares según cada actividad.

En ese sentido, mencionó a productores de ajo y cebolla del sur de la provincia de Buenos Aires, al sector algodonero del Chaco y a otras actividades vinculadas con la producción de uvas, tomates y flores. “Estamos teniendo los mismos problemas”, señaló.

Para Kicillof, detrás de estas situaciones existe un conjunto de factores que afectan la rentabilidad de las actividades productivas. Entre ellos mencionó la caída del mercado interno, el nivel de los ingresos, el esquema cambiario y las políticas de desregulación implementadas por el Gobierno nacional.

El mandatario sostuvo que cuando disminuye el poder adquisitivo de los trabajadores y de los jubilados también se reduce la capacidad de consumo de la población. Esa situación, explicó, termina repercutiendo sobre las empresas y productores que dependen del mercado interno. La cadena productiva de la yerba mate, en ese sentido, constituye para Kicillof un ejemplo de cómo las decisiones macroeconómicas pueden trasladarse directamente a una actividad regional.

El gobernador bonaerense planteó que la producción primaria necesita condiciones que permitan sostener su rentabilidad y garantizar la continuidad de quienes trabajan en el sector. En especial, puso el foco en los productores más pequeños, que cuentan con menor capacidad para negociar frente a los demás integrantes de la cadena.

Su planteo se vinculó con una crítica más general al modelo económico nacional. Según Kicillof, la combinación entre salarios bajos, menor consumo y desregulación genera un escenario especialmente complejo para las actividades productivas que necesitan del mercado interno.

La industria forestal y el impacto de la caída del consumo

Durante su exposición, Kicillof también hizo referencia a la industria forestal, una actividad estratégica tanto para Misiones como para otras regiones productivas del país. En este caso, señaló que las dificultades no se limitan a la producción primaria, sino que se extienden a toda la cadena. La caída del consumo interno afecta, entre otros sectores, a la construcción y a la fabricación de muebles, con impacto sobre la demanda de productos vinculados con la actividad forestal.

El gobernador sostuvo que una economía regional no puede analizarse únicamente a partir del comportamiento de sus exportaciones. También debe considerarse la demanda interna y el movimiento que genera la producción en cada territorio.

Por eso, vinculó la situación de las economías regionales con la evolución general de la actividad económica. Si los consumidores tienen menos ingresos, cae la demanda y esa caída termina repercutiendo sobre productores, industrias, comercios y trabajadores. El planteo también alcanzó a las actividades que tienen una fuerte orientación exportadora.

El té misionero y el impacto del esquema cambiario

Entre los ejemplos mencionados durante la conferencia, Kicillof se refirió particularmente al té misionero. En este caso, señaló que los problemas de competitividad no pueden atribuirse a una falta de eficiencia de los productores o trabajadores. “No es porque el té argentino sea peor ni porque sus productores, trabajadores o empresarios sean ineficientes, sino por una cuestión cambiaria”, sostuvo.

De esta manera, diferenció las dificultades propias de cada cadena productiva de aquellas que, según su interpretación, se originan en las condiciones macroeconómicas.

El gobernador sostuvo que el tipo de cambio constituye un factor determinante para las actividades que buscan colocar sus productos en los mercados internacionales. A su vez, remarcó que las economías regionales tienen realidades diferentes y requieren políticas que contemplen esas particularidades.

En el caso de Misiones, la producción yerbatera, tealera y forestal tiene un peso central en la estructura económica provincial. Por eso, el escenario nacional tiene un impacto directo sobre miles de productores y trabajadores vinculados con esas actividades.

Una crítica al modelo económico nacional

Kicillof ubicó sus cuestionamientos a la yerba mate y a las economías regionales dentro de una crítica más amplia a la política económica del Gobierno nacional. El gobernador bonaerense sostuvo que la caída de los salarios, las jubilaciones y los ingresos reduce el consumo y afecta especialmente a las actividades que dependen del mercado interno. A eso sumó el impacto que, según su análisis, genera el esquema cambiario sobre los sectores exportadores. También cuestionó el proceso de desregulación y el retiro del Estado de determinadas áreas de la economía.

En su visión, el Estado tiene un rol central a la hora de equilibrar las relaciones entre los distintos eslabones de una cadena productiva. La ausencia de esas herramientas, afirmó, puede profundizar las diferencias entre quienes tienen mayor capacidad de negociación y quienes se encuentran en una posición más débil.

Salarios bajos, tipo de cambio atrasado y desregulación: ese es el modelo de Milei”, sentenció. A partir de ese diagnóstico, Kicillof sostuvo que las dificultades que atraviesan las economías regionales eran previsibles a partir de las decisiones adoptadas desde el inicio de la actual gestión nacional.

Su planteo tomó especial relevancia en Misiones por el peso de la yerba mate y por la discusión que atraviesa al sector desde la modificación de las facultades del Inym. El organismo históricamente tuvo un papel central en la regulación de la actividad y en la discusión de las condiciones de comercialización de la materia prima.

Para Kicillof, la discusión no pasa solamente por establecer cuánto vale la yerba mate, sino por determinar cómo se distribuye ese valor entre quienes participan de la cadena. En ese punto, insistió en que el productor primario es el eslabón que dispone de menor poder de negociación y, por lo tanto, el que queda más expuesto cuando no existen mecanismos de regulación.

Una visita centrada en producción, innovación y desarrollo

La actividad de Kicillof en Misiones comenzó con una recorrida por la Escuela Secundaria de Innovación, donde estuvo acompañado por Passalacqua. Luego, ambos gobernadores se trasladaron a la Biofábrica Misiones, espacio desde el cual el mandatario bonaerense brindó la conferencia de prensa. La visita permitió combinar una agenda vinculada con la educación y la innovación con otra centrada en la producción y las economías regionales.

Desde la Biofábrica, Kicillof utilizó la situación de la yerba mate como uno de los principales ejemplos para referirse a los efectos que atribuye al actual esquema económico nacional. A partir de allí, extendió su análisis hacia otras producciones de Misiones y del resto del país.

El gobernador bonaerense sostuvo que las dificultades de productores de distintas provincias tienen un denominador común: la pérdida de rentabilidad y las mayores dificultades para sostener los niveles de producción y empleo. En ese sentido, planteó que el escenario actual no afecta únicamente a una actividad o a una provincia, sino que alcanza a diferentes sectores productivos con características muy distintas. La yerba mate, el té y la actividad forestal en Misiones; el ajo y la cebolla en el sur bonaerense; el algodón en Chaco; y otras producciones regionales fueron parte del mapa que trazó durante su exposición.

Para Kicillof, las diferencias entre cada cadena no impiden identificar una problemática común. En todos los casos, sostuvo, la combinación entre menor demanda, dificultades de competitividad y ausencia de herramientas de regulación genera mayores obstáculos para quienes producen.

El gobernador bonaerense cerró su planteo con una defensa de la intervención estatal como herramienta para equilibrar las relaciones económicas. En particular, puso el acento en la necesidad de proteger a los sectores con menor capacidad de negociación dentro de cada cadena.

Así, la situación de la yerba mate volvió a ocupar un lugar central en el debate sobre las economías regionales. Desde Misiones, Kicillof cuestionó la desregulación del Inym y sostuvo que sus consecuencias deben analizarse no solo desde el precio final del producto, sino también desde la realidad de los pequeños productores que sostienen la actividad en el territorio.

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