La represa binacional Itaipú cerró este martes las compuertas de su vertedero tras diez días de descargas y ante la disminución progresiva del caudal que recibe el embalse. La Superintendencia de Operación de la central hidroeléctrica prevé reabrirlas durante el fin de semana para regular nuevamente el nivel del reservorio.
El cierre ocurrió cerca de las 10:30, luego de que los técnicos detectaran una reducción gradual de los aportes afluentes. La medida modificó el esquema de operación que Itaipú mantuvo durante los últimos días para controlar el ingreso de agua generado por las lluvias aguas arriba.

La operación del vertedero comenzó a la 1:50 del domingo 13 de septiembre, cuando Itaipú abrió de manera programada la canaleta izquierda con una descarga inicial de 1.735 metros cúbicos por segundo. Desde entonces, el volumen liberado varió según las condiciones hidrológicas y las necesidades de generación de la central, con registros de hasta 6 mil metros cúbicos por segundo.
El manejo de las compuertas también respondió al comportamiento de la generación eléctrica. Itaipú funciona bajo un esquema “a filo de agua”, con una capacidad de almacenamiento relativamente limitada, por lo que administra los aportes de la cuenca según el nivel del embalse, la producción energética y las condiciones de los sistemas eléctricos de Paraguay y Brasil.
Durante los primeros días de la operación, los técnicos indicaron que el volumen de descarga podía modificarse según la disponibilidad de agua y la demanda de energía. El 15 de septiembre, la central registró un vertimiento cercano a los 2.800 metros cúbicos por segundo y contempló aperturas durante algunas horas.
Ese esquema permitió ajustar las descargas de acuerdo con la situación hidrológica y las necesidades de generación. Con la reducción actual de los aportes, la central decidió cerrar las compuertas y modificar nuevamente su operación.
La previsión de la Superintendencia de Operación contempla una nueva apertura durante el fin de semana para regular el nivel del embalse. Hasta entonces, Itaipú mantendrá el monitoreo de las condiciones hidrológicas para definir el comportamiento del vertedero.

