Producir, generar ingresos y conservar el bosque nativo pueden formar parte de una misma estrategia. Sobre esa premisa avanza en Colonia Caá Guazú, municipio de Arroyo del Medio, el Plan Integral Comunitario (PIC) “Carbonero Sustentable”, una iniciativa que actualmente reúne a diez familias de productores carboneros y cuya etapa de formulación alcanzó 90% de cumplimiento.
El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, a través de la Subsecretaría de Desarrollo Forestal, tiene a su cargo la ejecución, coordinación y responsabilidad técnica de las actividades del proyecto. Su importancia trasciende el acompañamiento a una actividad productiva puntual: el PIC busca construir junto con las propias familias una planificación que permita aprovechar los recursos disponibles, mejorar sus condiciones de vida y sostener su actividad económica sin que ello implique degradar el ecosistema del cual forman parte.

“Esta perspectiva es la que distingue a los Planes Integrales Comunitarios”, afirmó Facundo López Sartori, titular de la cartera agraria. Explicó que se trata de herramientas de planificación participativa y gestión territorial diseñadas junto con comunidades rurales, campesinas e indígenas que habitan zonas de bosques nativos. Asimismo, Martín López, subsecretario del área, agregó que “en lugar de pensar la conservación exclusivamente como una restricción sobre las actividades que allí se desarrollan, estos instrumentos buscan encontrar formas sostenibles de producir y utilizar los recursos, proteger el ambiente y generar mejores condiciones para quienes viven en esos territorios”.
El objetivo es avanzar hacia un manejo sustentable del bosque nativo, fortaleciendo y transformando las actividades productivas que se desarrollan en estos territorios para reducir o eliminar progresivamente la presión sobre sus recursos, sin desvincular la conservación de las necesidades económicas de las familias. En ese sentido, los PIC buscan generar nuevas oportunidades productivas y de acceso equitativo a recursos económicos, a partir de decisiones construidas con la propia comunidad y de la participación activa de varones y mujeres en todo el proceso.
El enfoque incorpora de manera transversal la igualdad de género, asegurando la no discriminación y promoviendo condiciones para una participación efectiva en la toma de decisiones, de modo que la protección del bosque nativo se traduzca también en más alternativas de desarrollo, fortalecimiento de las economías familiares y una mejora sostenible de la calidad de vida de toda la comunidad.

Del financiamiento climático global al territorio misionero
El proyecto de Arroyo del Medio forma parte de una estructura de cooperación que conecta políticas internacionales frente al cambio climático con acciones concretas en comunidades rurales. Los PIC se implementan en Argentina a través de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, en convenio con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En Misiones, el Ministerio de Ecología actúa como Autoridad Local de Aplicación, mientras que el Ministerio del Agro y la Producción, mediante la Subsecretaría de Desarrollo Forestal, lleva adelante la ejecución, coordinación y responsabilidad técnica. En el caso de “Carbonero Sustentable”, el responsable técnico es el ingeniero forestal Julio Recalde.
El financiamiento se vincula con una arquitectura internacional creada para enfrentar el cambio climático. El Fondo Verde para el Clima se constituye principalmente a partir de contribuciones financieras voluntarias de gobiernos de países desarrollados, complementadas por recursos provenientes de fuentes públicas y privadas, destinados a financiar acciones de mitigación y adaptación en países en desarrollo.
Parte de estos recursos son canalizados por la FAO mediante el Proyecto Pagos por Resultados de REDD+, mecanismo internacional de Naciones Unidas orientado a reducir las emisiones asociadas a la deforestación y la degradación de los bosques. En Argentina, su implementación se articula con la Ley Nacional Nº 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, potenciando los instrumentos de conservación y los pagos vinculados a los servicios ambientales contemplados por la normativa.
Es en ese recorrido donde los Planes Integrales Comunitarios adquieren una dimensión concreta: permiten que los objetivos globales de conservación y acción climática se traduzcan territorialmente en obras comunitarias, herramientas, actividades y otras inversiones destinadas al manejo sostenible del bosque y al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades.
Las familias en el centro de la planificación
Una característica central de los PIC es que las comunidades no aparecen únicamente como destinatarias de una política ya definida. La planificación es participativa y se construye a partir de las características del territorio, las actividades que allí se realizan y las necesidades identificadas por las propias familias.
En Colonia Caá Guazú, esa metodología permite abordar específicamente la realidad de productores cuya actividad está vinculada a la elaboración de carbón, incorporando criterios de sustentabilidad dentro de una estrategia más amplia de desarrollo comunitario. El avance del 90% en la formulación marca que el proyecto se encuentra próximo a completar esta primera etapa de planificación.
Ese trabajo comprende además necesidades que exceden estrictamente la actividad forestal. Durante una reunión-taller realizada el 5 de septiembre, las familias plantearon su interés por incorporar producción hortícola. En respuesta a esa demanda, el Ministerio del Agro y la Producción entregó semillas de cultivos de temporada, sumando una alternativa destinada a fortalecer la producción familiar.
La acción permite observar, a pequeña escala, la lógica integral que propone el programa: partir de las necesidades de una comunidad vinculada al bosque y pensar conjuntamente herramientas productivas, ambientales y sociales que contribuyan a su sostenibilidad.
De esta manera, “Carbonero Sustentable” busca transformar la conservación del bosque nativo en una política que incluya activamente a quienes viven y producen en él. La experiencia pone en territorio una discusión de alcance global: cómo enfrentar el cambio climático y proteger los recursos naturales sin desvincular esas metas del trabajo, los ingresos y la calidad de vida de las comunidades rurales.

