La cadena brasileña Globo canceló este jueves el último debate entre candidatos a la Presidencia, previsto antes de las elecciones del domingo, tras dos decisiones judiciales que modificaron el formato acordado. La emisora tomó la decisión una hora antes del inicio previsto y argumentó “interferencia indebida” de la Justicia e “inseguridad jurídica”.
En un comunicado publicado en su portal de noticias, Globo recordó su “larga tradición en la organización de debates electorales” y señaló que busca “promover la discusión de ideas para Brasil” y permitir “la oportunidad de comparar los proyectos” de los candidatos. El medio sostuvo que “las sucesivas decisiones judiciales tomadas momentos antes de la realización del debate generan inseguridad jurídica y representan una injerencia indebida en la libertad que tienen los medios de comunicación para organizar los debates”.

Horas antes del encuentro, la jueza Estela Aranha, del Tribunal Superior Electoral (TSE), prohibió a Globo mostrar durante la transmisión el atril vacío del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva. La magistrada también impidió que los demás candidatos formularan preguntas dirigidas a la tribuna vacía, pese a que las reglas previamente acordadas entre la emisora y los postulantes contemplaban esa posibilidad.
La jueza tomó esas medidas de urgencia a partir de un recurso presentado por la campaña de Lula, que alegó un “potencial desequilibrio” en perjuicio del dirigente progresista. Además, la magistrada destacó el carácter “facultativo” de la participación en los debates, mientras Lula comunicó el miércoles que no asistiría y que, en el mismo horario, participaría de una entrevista en un pódcast.

Tras ese fallo, el senador Flávio Bolsonaro, otro de los principales candidatos de la carrera presidencial, anunció que tampoco asistiría al debate de Globo. “Acabo de tomar la decisión de no ir al debate de Globo debido a la censura impuesta al evento por el TSE. La prensa tiene que ser libre y las elecciones, limpias”, afirmó el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, mientras los sondeos mostraban un empate técnico entre él y Lula.
Casi al mismo tiempo, el juez de la Corte Suprema Gilmar Mendes ordenó a Globo incorporar al debate a Renan Santos, candidato del partido Misión, quien no figuraba entre los invitados. La cadena respondió que las normas obligan a invitar a los candidatos de partidos con una representación de al menos cinco parlamentarios en el Congreso Nacional, requisito que Santos no cumplía.
Lula y Bolsonaro trasladaron sus actividades a distintos streamings
Lula mantuvo la entrevista que había programado con el podcast Flow, que comenzó poco después de las 20:45 de este jueves. Por su parte, Flávio Bolsonaro realizó transmisiones en vivo a través de sus redes sociales luego de apartarse del debate.
Durante sus emisiones, Flávio cuestionó las decisiones judiciales y llamó a los votantes a participar de las elecciones del domingo 4. De esta manera, la campaña de primera vuelta cerró sin un enfrentamiento directo entre los dos candidatos que encabezaban las encuestas.
Así, Globo canceló finalmente el debate tras las resoluciones judiciales y agradeció la predisposición de los candidatos que tenían previsto participar. En paralelo, Lula y Flávio Bolsonaro trasladaron sus actividades de campaña a las plataformas digitales, con una entrevista en el caso del candidato del PT y transmisiones en vivo por redes sociales en el caso del dirigente del PL.

