Un documento de más de 200 años de antigüedad abre nuevas perspectivas para investigar la vida de Andrés Guacurarí. Se trata de un censo de 1801 correspondiente al departamento de Yapeyú, en el que el investigador Daniel Ostapchuk identificó un registro que menciona a Andresito, de 14 años, junto a cuatro hermanos: Lorenzo, de cinco años; dos hermanas, de 16 y nueve años, respectivamente.
El hallazgo se produjo durante una investigación que Ostapchuk lleva adelante para identificar a los 59 granaderos guaraníes misioneros que participaron en las luchas por la independencia bajo el mando de Matías Abucú. En la búsqueda de censos, listas y otros registros históricos que permitieran reconstruir la trayectoria de esos combatientes, dio con el documento que ahora aporta nuevos elementos sobre los primeros años de Andrés Guacurarí.

“No se conocían documentos que hablaran de dónde nació, dónde vivió”, explicó el investigador al referirse a los antecedentes disponibles sobre el prócer. Hasta ahora, existían hipótesis que vinculan su nacimiento con Santo Tomé y su crianza con San Borja, pero no se contaba con un registro de estas características que permitiera avanzar en el conocimiento de su entorno familiar.
La aparición de los nombres de sus hermanos constituye uno de los aspectos más significativos del hallazgo. Según relató Ostapchuk, ya existían referencias sobre la posibilidad de que Lorenzo fuera hermano de Andrés, aunque faltaba documentación que lo acreditara. La sorpresa fue encontrar también a dos hermanas, una mayor y otra menor que el futuro comandante guaraní.
El investigador contó que, cuando advirtió la importancia del registro, volvió a leerlo varias veces para comprobar lo que había encontrado. “Sabía que era una bomba porque no existía un documento así”, recordó sobre aquel momento.
Una búsqueda que llevó seis meses
El documento se encuentra en la sala número 9 del Archivo General de la Nación, institución a la que Ostapchuk concurre habitualmente para consultar fuentes históricas. Oriundo de Apóstoles, el investigador combina esas visitas con un trabajo sostenido de búsqueda y análisis documental.
Aunque su objetivo inicial era reunir información sobre los granaderos guaraníes y, en particular, identificar a cada uno de sus integrantes, la investigación terminó conduciéndolo hacia un registro de especial relevancia para la historia misionera.
El trabajo específico que permitió dar con el censo demandó cerca de seis meses. Sin embargo, el proceso de reconstrucción histórica continúa: Ostapchuk busca nuevos documentos que permitan ampliar la información disponible sobre Andrés Guacurarí y avanzar, entre otras líneas de investigación, en la localización de la partida de nacimiento de Matías Abucú.
La tarea presenta dificultades, principalmente porque los documentos se encuentran dispersos en distintos archivos e instituciones. También requiere consultar fondos documentales de órdenes religiosas, como los franciscanos, para lo cual es necesario gestionar permisos de acceso a sus bibliotecas.
El valor de preservar y compartir los documentos
Ostapchuk destacó que su metodología de investigación incluye registrar cada hallazgo mediante imágenes y poner los documentos a disposición del público. Esa práctica permite que las fuentes puedan ser consultadas y analizadas por otros investigadores, contribuyendo a ampliar el conocimiento histórico a partir de evidencias documentales.
Además de su labor en el Archivo Histórico, integra la Asociación de Héroes Guaraníes, de la que es vicepresidente, y participa del espacio de reflexión Matías Abucú, con el que mantiene vínculos de trabajo y colaboración.
Desde hace cuatro años desarrolla investigaciones vinculadas con estos protagonistas de la historia regional, una tarea que combina la consulta de archivos, el análisis de censos y la búsqueda de registros que permitan reconstruir trayectorias personales y colectivas.
El hallazgo del censo de 1801 representa un nuevo aporte en ese camino. Aunque todavía quedan interrogantes por resolver, la identificación de Andrés Guacurarí y sus hermanos en un registro de época incorpora una fuente concreta para profundizar en su historia familiar y seguir reconstruyendo los primeros años de una de las figuras centrales de la historia de Misiones.
Fotografías: ©Marcos Otaño.



