La situación política en Bolivia se intensifica con marchas masivas y pedidos de renuncia dirigidos al presidente Rodrigo Paz, en medio de un clima de conflicto social en la ciudad de La Paz. Las protestas concentran enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes que intentan avanzar hacia la Plaza Murillo, sede del poder ejecutivo.
El operativo de control incluye presencia policial y militar en el Palacio de Gobierno, donde se registraron dispersión de columnas con uso de gases lacrimógenos. Reportes locales informan al menos un manifestante herido en choques con sectores de mineros artesanales.

Crisis social y presión en las rutas
El conflicto social se extiende desde hace 14 días, iniciado por un reclamo de aumento salarial del 20%. La demanda derivó en un escenario de mayor tensión que incluye el pedido de renuncia presidencial, con apenas seis meses de gestión de Rodrigo Paz.
En paralelo, se registran al menos 15 puntos de bloqueo en rutas clave de acceso a La Paz y El Alto. Esta situación genera impacto directo en el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, con señales de presión sobre la cadena de distribución.

Denuncias oficiales y acusaciones políticas
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunció la aparición de grupos con posible uso de armas de fuego durante las movilizaciones. También mencionó registros audiovisuales en redes sociales con llamados a una “guerra civil”, lo que elevó la preocupación institucional.
Desde el Gobierno se señala a sectores conocidos como los “Ponchos Rojos” y a columnas de cocaleros como parte de la expansión de la protesta hacia la capital. Además, el Ejecutivo vincula parte de la crisis a sectores afines al expresidente Evo Morales, quien enfrenta una orden de captura y permanece en el Chapare.
Las organizaciones movilizadas, con respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB), rechazaron instancias de diálogo propuestas por el Gobierno. La continuidad de los bloqueos depende de la respuesta política frente a sus demandas.
El Ejecutivo mantiene estado de alerta en áreas estratégicas de La Paz mientras la protesta continúa activa. La evolución de las próximas horas definirá si el conflicto avanza hacia una salida institucional o hacia una mayor expansión territorial de la crisis social.

