En el marco del Día Nacional de la Conservación del Suelo, investigadores del INTA de Cerro Azul destacaron la importancia de conocer en profundidad las características de los suelos misioneros para mejorar su manejo y garantizar una producción sustentable. Los estudios buscan determinar cómo la composición mineralógica influye en la disponibilidad de nutrientes y, a partir de esa información, optimizar las estrategias de fertilización.
Aunque los característicos suelos rojos de Misiones sostienen actividades como la producción de yerba mate, las forestaciones, la ganadería y buena parte de la agricultura familiar, los especialistas advierten que no todos presentan las mismas condiciones. Diferencias en su composición pueden modificar la fertilidad y la respuesta de los cultivos, por lo que conocer esas particularidades resulta clave para mejorar la eficiencia productiva.


Las investigaciones también incorporan el análisis de los suelos pedregosos o “toscosos”, una tipología sobre la que todavía existe escasa información científica, pero que ocupa una superficie importante dentro del territorio provincial. El objetivo es ampliar el conocimiento disponible para ofrecer recomendaciones de manejo adaptadas a cada ambiente.
Desde el INTA remarcan que conservar el suelo no significa únicamente prevenir la erosión. También implica proteger su fertilidad, comprender su funcionamiento y promover prácticas de manejo que permitan mantener su capacidad productiva a largo plazo, preservando un recurso esencial para la producción de alimentos.
Los investigadores sostienen que cada avance científico permite mejorar la toma de decisiones en el campo para productores. Comprender cómo funcionan los distintos suelos de Misiones constituye una herramienta clave para utilizar los nutrientes de manera más eficiente, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia una agricultura cada vez más sostenible.

