La restauración de la selva misionera continúa avanzando con el trabajo conjunto entre organizaciones ambientales y familias rurales. En los últimos 18 años, la Fundación Vida Silvestre Argentina logró plantar más de 270.000 árboles nativos y comenzar el proceso de recuperación de más de 820 hectáreas de bosque en la provincia.
Las acciones forman parte del proyecto “Restaurando la selva misionera por las personas y la naturaleza”, una iniciativa que busca recuperar áreas degradadas y fortalecer corredores biológicos fundamentales para la conservación de especies emblemáticas como el yaguareté.
El trabajo se desarrolla junto a pequeños y medianos productores rurales. En total, 260 familias de Misiones participan activamente del proceso, aportando su compromiso para recuperar el bosque nativo y mejorar las condiciones ambientales de sus chacras.
Desde la organización destacaron que la restauración implica un proceso integral que comienza con la recolección de semillas, continúa con la producción de plantines en el vivero “Andrés Johnson” de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í y se completa con la plantación y el acompañamiento técnico en territorio.
Además de recuperar áreas degradadas, el proyecto promueve sistemas agroforestales que combinan especies nativas con cultivos productivos, especialmente en plantaciones de yerba mate. Este modelo busca generar paisajes más diversos y sostenibles, mejorando al mismo tiempo la productividad de las chacras.

Las acciones también incluyen mejoras en el acceso al agua para consumo familiar y productivo. A través de intervenciones en vertientes naturales se implementan sistemas de captación, canalización y bombeo que permiten asegurar un abastecimiento seguro y sustentable para las familias rurales.
En paralelo, se desarrollaron más de 30 capacitaciones técnicas vinculadas a producción agropecuaria y restauración forestal. Estos espacios apuntan a fortalecer conocimientos sobre prácticas productivas compatibles con la conservación del bosque nativo.
Los primeros trabajos de restauración se concentraron en el municipio de Comandante Andresito, con el objetivo de reforzar el corredor biológico que conecta los parques provinciales Urugua-í y Guardaparque Horacio Foerster.
Desde 2020, las acciones se extendieron al municipio de San Pedro, donde se busca mejorar la conectividad ecológica entre el Parque Provincial Cruce Caballero, el Parque Provincial Piñalito y la Reserva de Biósfera Yabotí.
La recuperación de estos corredores resulta clave para que las especies puedan desplazarse, alimentarse y reproducirse en un paisaje cada vez más fragmentado, además de contribuir a preservar servicios ambientales esenciales como el agua y la regulación del clima.
A lo largo de estos años, la organización también aportó tierras al sistema de áreas protegidas mediante la compra y donación de 543 hectáreas destinadas a la conservación, fortaleciendo la conectividad entre remanentes de selva en la provincia.
Desde Vida Silvestre remarcan que restaurar los bosques no solo beneficia a la biodiversidad, sino que también impacta directamente en la calidad de vida de las comunidades, al proteger recursos naturales clave y promover modelos productivos más sostenibles.

