La industria maderera de Misiones atraviesa meses de tensión por la caída de la construcción y el freno nacional a la obra pública. Desde el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera, su secretario general Agustín Báez, atribuyó el deterioro del sector a factores macroeconómicos que dependen exclusivamente del Gobierno nacional, y cuyos efectos se trasladan directamente a las provincias y a los trabajadores.
Báez describió un año marcado por la incertidumbre y consideró que existe un origen claro. “Venimos de un año muy complicado por decisiones del Gobierno nacional en el parate de la obra pública; es uno de los motivos fundamentales que hace que hoy la actividad esté compleja”, indicó.
Explicó que la caída en la construcción impacta de manera directa en la cadena forestoindustrial, que depende del consumo interno y del ritmo de los proyectos públicos.
El dirigente subrayó que, a pesar del contexto, el sector en Posadas intenta sostenerse: “No estamos teniendo despidos ni suspensiones masivas; dentro de todo se trata de sobrellevar”. Aún así, reiteró que el deterioro excede la capacidad provincial: “Se necesitan medidas que deben ser tomadas por el Gobierno nacional”.
Las variables que controla la Nación y que condicionan al sector
Entre los cambios macro que afectan al empleo industrial se encuentran el tipo de cambio, tasas de interés, tarjetas de crédito, importaciones, inflación y financiamiento de obra pública. Todas son herramientas administrativas del Estado nacional.

Bajo este marco, Báez remarcó: “Esta apertura indiscriminada de importaciones de productos de la madera nos perjudica, porque compite con lo nuestro y nos golpea de manera directa”. En otra palabras, si la macroeconomía está rota, no hay provincia que se salve sola ya que la llave la tiene la Nación, mientras que el costo lo paga la gente.
Diálogo con empresas y pedido de una mesa sectorial
A pesar de la presión económica, el dirigente destacó que existe cooperación con las industrias locales: “Todos los días dialogamos con empresarios para tratar de mantener la fuente de trabajo”.

Subrayó que el camino más sólido sería institucionalizar ese intercambio: “Necesitamos una mesa donde el sector empresarial, el sindicato y el Estado podamos ver cómo llevar este contexto”.
El rol clave de la obra pública para revertir la caída
El titular del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera insistió en que la recuperación depende de la reactivación de proyectos nacionales: “La solución importante sería reactivar el consumo a través de la obra pública; eso daría tranquilidad a todos”.
Mientras el sector se prepara para una temporada baja y un cierre del 2025 incierto, Báez sostuvo que Misiones hace esfuerzos para sostener los puestos de trabajo. Pero dejó claro que los límites provinciales son reales: sin estabilidad macroeconómica y sin impulso federal, la industria maderera no podrá consolidar un repunte duradero.

