El 1 de noviembre se celebra el Día Mundial del Veganismo, una fecha que recuerda el nacimiento de un movimiento ético y social que ya lleva más de ocho décadas promoviendo la no violencia, la sostenibilidad y el respeto por los animales. Lejos de ser una moda, el veganismo se consolidó como una filosofía de vida impulsada por el británico Donald Watson, fundador de The Vegan Society en 1944.
Watson, marcado desde su infancia por la crueldad de los mataderos, decidió eliminar todo producto de origen animal de su vida y propuso una nueva forma de entender la relación con los animales: sin explotación ni uso alguno. Su idea fue más allá de la alimentación y dio origen a un movimiento que hoy reúne a más de 79 millones de personas en el mundo, según datos de The Vegan Society.
A lo largo del tiempo, el veganismo sumó voces y líderes que ayudaron a construir sus bases éticas y filosóficas. Entre ellos, Leslie J. Cross amplió el concepto en 1949 al definirlo como la “emancipación de los animales de la explotación humana”, mientras que Kathleen Jannaway y Jay Dinshah unieron los valores veganos con la sustentabilidad y la no violencia activa. Autoras como Eva Batt acercaron la práctica a la vida cotidiana con recetas y guías accesibles.
En la actualidad, el veganismo trasciende fronteras y sectores. Se expresa en la expansión de productos libres de origen animal, la creación de restaurantes especializados y un creciente apoyo de figuras públicas. Actores como Joaquin Phoenix, Natalie Portman y Billie Eilish, y deportistas como Lewis Hamilton o Venus Williams, promueven la causa desde una perspectiva ética, ambiental y de bienestar.
El movimiento también enfrenta desafíos: la resistencia cultural, la desinformación y la necesidad de demostrar su viabilidad nutricional y ambiental. Sin embargo, su mensaje esencial —vivir sin causar daño a otros seres— sigue vigente y cobra fuerza en un mundo que busca alternativas más justas y sostenibles.

