Misiones permanece bajo vigilancia meteorológica, tras el anuncio de una alerta amarilla por lluvias fuertes y ráfagas de viento. Según datos de la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales (OPAD), entre ayer y hoy se registraron 130,5 milímetros de agua, casi el total previsto para todo el mes de septiembre.
Durante el viernes, las condiciones estuvieron dominadas por un sistema de baja presión que favoreció la formación de tormentas con abundantes precipitaciones, actividad eléctrica y vientos intensos. En algunas zonas, los acumulados podrían alcanzar entre 37 y 113 milímetros, de acuerdo con los pronósticos oficiales.
El organismo advirtió además que podrían producirse ráfagas de hasta 70 km/h, con vientos variables del sureste, este y noreste, acompañados por chaparrones intermitentes y riesgo de granizo. Las autoridades recomendaron precaución ante el desplazamiento por rutas y caminos anegados.

Para este sábado 18, las condiciones tenderán a mejorar gradualmente, aunque persistirá la inestabilidad en el norte provincial, con lluvias aisladas y nubosidad abundante en el resto del territorio. El ingreso de un sistema de alta presión contribuirá a disminuir la humedad y traer un ambiente más templado.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantendrá la alerta amarilla durante la jornada, debido a la posibilidad de chaparrones y ráfagas intensas, sobre todo en el norte misionero. Los vientos del sur-sureste oscilarán entre 5 y 25 km/h, con ráfagas que podrían llegar nuevamente a los 70 km/h.

El tiempo comenzará a estabilizarse el domingo 19 de octubre, cuando se espera la llegada de una masa de aire seco y estable. La jornada será soleada y sin lluvias, con mínimas de 8 grados en Bernardo de Irigoyen y máximas de 26 en Puerto Iguazú, lo que marcará el retorno de las condiciones primaverales.

