Una histórica crecida del río Dulce mantiene en estado de alerta a Santiago del Estero y a la vecina ciudad de La Banda este domingo. Se da luego de que un aluvión originado por las inundaciones en Tucumán incrementara de forma extraordinaria el caudal del río y generara anegamientos en sectores cercanos a la ribera.
La masa de agua, que se originó tras intensas lluvias y desbordes en afluentes tucumanos, impactó de lleno en territorio santiagueño. Como consecuencia, el río Dulce registra una de las crecidas más importantes de las últimas décadas.
Durante este domingo, las zonas de la Costanera y el Parque Aguirre presentan un amesetamiento del nivel del agua. Sin embargo, el escenario continúa bajo vigilancia debido al volumen crítico de los caudales que siguen descendiendo desde el norte.
Tras el fuerte incremento registrado en las últimas horas, los sectores cercanos a la ribera mantienen una situación similar a la del sábado. Persisten amplias áreas anegadas, principalmente por filtraciones que se extienden en distintos puntos de la ciudad.
El fenómeno hídrico obligó además a un monitoreo permanente del Embalse Río Hondo, clave para regular el paso del agua hacia el cauce principal. Según los últimos datos hidrológicos, el embalse muestra señales de estabilización y registra una cota de 274,30 metros sobre el nivel del mar.
Las autoridades informaron que el aporte de los ríos que alimentan el dique alcanza los 1.656 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal liberado hacia el río Dulce se mantiene en 1.798 metros cúbicos por segundo con el objetivo de aliviar la presión sobre la estructura.
Aunque el nivel del agua se mantiene estable en las últimas horas, continúan registrándose filtraciones en sectores clave que conectan a Santiago del Estero con La Banda, lo que mantiene la preocupación entre vecinos y autoridades.
La magnitud de la creciente generó además una alerta regional, ya que el río Dulce recibe la descarga directa de la cuenca Salí-Dulce. Pese a la presencia de agua en distintos sectores, por el momento no se registró un avance significativo del caudal, lo que brinda una tregua técnica frente al desastre hídrico que afectó previamente a Tucumán.

