La recesión económica en Argentina continúa golpeando con fuerza al entramado productivo nacional, y la industria metalúrgica se consolida como una de las víctimas más visibles de la contracción del mercado interno. Considerado el “sector de sectores” por su provisión de insumos a rubros clave como la construcción, la industria automotriz y la producción de bienes de capital, la metalurgia atraviesa un escenario crítico marcado por caídas interanuales sostenidas, paralización de plantas y destrucción de empleo formal.
Según los informes emitidos por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la actividad registra una contracción del 5,7% acumulada en el año, con niveles de utilización de la capacidad instalada que apenas superan el 40%. Esto implica que casi seis de cada diez máquinas del tejido metalúrgico del país se encuentran detenidas.
Al respecto, se refirió el vicepresidente de la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos, Eduardo Reinehr. Entrevistado por LT17 Radio Provincia de Misiones, recordó que, a nivel nacional, “el sector viene atravesando un momento complicado“.
“La actividad está muy estancada. Está costando mucho mantener los talleres. Cambió la dinámica del trabajo. Principalmente en el interior se siente mucho la caída del precio de la yerba mate“, alertó.
“Nuestro sector enfrenta costos muy elevados. Se ve con más frecuencia que los talleres grandes sufren para llegar a fin de mes y cuando reciben las facturas de energía”, añadió. Por ello, consideró que para levantar los niveles de producción “sería fundamental bajar los costos, y brindar acceso a créditos para renovar maquinarias o impulsar nuevos proyectos”.
Misiones fortalece su liderazgo industrial en la región con la primera edición de MetalMisión
Por otra parte, Reinehr destacó el valor de la ronda de negocios MetalMisión que se realizó semanas atrás en Dos de Mayo. La primera edición de esta actividad reunió a 55 empresas, generando un espacio de vinculación directa entre la industria metalúrgica y metalmecánica, grandes empresas compradoras y distintos actores del entramado productivo provincial y nacional.
“Fue un evento muy exitoso. Sumamos 35 talleres metalúrgicos, y estuvieron empresas muy importantes. El objetivo fue ver cómo podemos brindar los servicios para los propios talleres misioneros puedan atender sus necesidades”, describió.
“También, sirve para que tengamos una guía que permita identificar cuáles son las demandas del mercado, y nos capacitemos en base a eso. Con la posibilidad, más adelante, de salir a vender la industria metalúrgica a otras provincias”, indicó.

