Axel Starke, un corredor de 48 años, murió el viernes 28 de agosto luego de permanecer internado en estado crítico tras sufrir un paro cardiorrespiratorio durante la Media Maratón de Buenos Aires. El deportista se descompensó cuando se encontraba a unos 300 metros de la línea de llegada, durante la competencia realizada el domingo 23.
Ante la emergencia, otros corredores que se encontraban en el lugar comenzaron a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar y utilizaron un desfibrilador. Poco después arribó la asistencia médica y Starke fue trasladado de urgencia al Hospital Fernández, para luego ser derivado al Instituto Cardiovascular de Buenos Aires.
De acuerdo con los informes médicos, el hombre había sufrido una falta prolongada de ventilación que le provocó un severo daño neurológico. Permaneció internado en estado crítico durante los días posteriores hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento cuatro días después de la competencia.
La muerte generó profundo dolor entre sus familiares y allegados, quienes además cuestionaron el operativo sanitario desplegado durante la carrera y plantearon dudas sobre los tiempos de traslado y las características del vehículo de emergencias utilizado para asistirlo. Starke había llegado a la competencia con una extensa trayectoria vinculada al deporte y, según su entorno, llevaba adelante sus actividades físicas con controles médicos.
Nacido en Luis Guillón, el hombre residía en Rosario junto a su esposa y sus tres hijos, y trabajaba como gerente de un hotel. A lo largo de su vida practicó distintas disciplinas, entre ellas rugby, golf y triatlón, y era reconocido por su entusiasmo y dedicación a las actividades deportivas.
Su hermano Eric lo recordó como una persona inquieta, apasionada por el deporte y muy querida por quienes lo rodeaban. “Todo lo que hacía, lo hacía a full y generalmente le salía bien”, expresó al describir a Starke, a quien también destacó por su cercanía con familiares y amigos y por el vínculo especial que mantenía con su ahijado.

